La industria camaronera tiene un gran potencial y puede convertirse en uno de los motores para el crecimiento de Venezuela.
Recuperar la capacidad productiva de esta industria y las exportaciones ayudaría a la generación de empleos y desarrollar un importante ecosistema productivo integrado por granjas, plantas procesadoras, laboratorios, proveedores, empresas de transporte, servicios especializados, trabajadores capacitados, contratación de bienes y servicios, la incorporación de tecnología y la posibilidad de colocar producción venezolana en mercados internacionales.
La importancia de esta actividad se extiende a numerosos sectores de la economía regional mediante la generación de empleos directos e indirectos.
El estado Zulia posee condiciones para convertirse en el principal centro de la industria camaronera venezolana y contribuiría a una nueva etapa de crecimiento económico, por su ubicación geográfica, la experiencia acumulada durante décadas y el conocimiento desarrollado por técnicos y trabajadores constituyen activos importantes para recuperar la capacidad de la camaronicultura.
La recuperación de empleos constituye uno de los elementos más importantes de ese proceso. Cada hectárea que vuelve a producir puede movilizar una cadena mucho mayor: trabajadores de campo, biólogos, técnicos, personal de procesamiento, transportistas, fabricantes de alimentos, mantenimiento, refrigeración, logística y servicios relacionados con la exportación.
Además, el camarón venezolano puede formar parte de una estrategia orientada a generar nuevas fuentes de divisas mediante actividades diferentes al petróleo; recuperar producción y mercados internacionales significaría mayores exportaciones, incentivar inversiones, incorporar tecnología y fortalecer cadenas productivas nacionales.
Por ello, el debate sobre el futuro de la camaronicultura debe trascender los intereses particulares de cualquier empresa y convertirse en una discusión sobre qué sectores productivos necesita Venezuela para reconstruir su economía.
La reactivación requiere condiciones que permitan al sector privado planificar e invertir con una perspectiva de largo plazo; seguridad jurídica, reglas claras, acceso a servicios, infraestructura, permisos oportunos y confianza para invertir constituyen elementos indispensables para recuperar plenamente la capacidad productiva instalada y atraer nuevos capitales.
No se trata de sólo recuperar lo perdido., sino construir una industria camaronera más grande, competitiva, tecnificada y orientada hacia los mercados internacionales. Contrapunto.



