El hombre identificado como Neftalí Pérez Azocar de 56 años, se hacía pasar por doctor, utilizando tecnología pseudocientífica para engañar a sus pacientes.
Al momento de la inspección, los detectives le solicitaron sus credenciales del Ministerio de Salud y su título universitario y el sujeto admitió no ser médico. Su única formación era ser bachiller y había realizado un curso online de medicina natural.
Además poseía lotes de medicinas que ya no eran aptas para el consumo humano, sustancias psicotrópicas y fármacos de venta restringida sin ningún tipo de permiso.
El caso quedó a orden del Ministerio Público, para su respectivo procedimiento, según informó el comisario Douglas Rico, director nacional del Cicpc.



