Las evaluaciones preliminares realizadas hasta el momento por trabajadores de la vasta infraestructura petrolera, gasífera y de refinación del país muestran daños limitados por los terremotos que mataron a cerca de 600 personas e hirieron a más de 1.500, derribaron edificios y provocaron apagones.
La mayoría de las principales regiones productoras del país, refinerías, oleoductos y terminales se encuentran lejos de las ciudades afectadas. Aun así, la falta de energía ha generado dudas sobre si la producción de petróleo podrá mantenerse en su nivel anterior al terremoto, cercano a 1,2 millones de barriles diarios, según fuentes consultadas.
En la región central, cerca de los epicentros de los terremotos, el segundo complejo petroquímico más grande del país en funcionamiento, Morón, reinició sus operaciones el jueves después de una breve parada, mientras que la refinería El Palito permaneció parcialmente fuera de servicio, según informaron las autoridades y fuentes.
Evaluaciones y reparaciones
Las evaluaciones de infraestructura continuarán los próximos días mientras se realizan las reparaciones. Mientras tanto, los buques cargaron crudo y combustible sin interrupción este jueves 25 de junio en las terminales de exportación más grandes del país: José, Puerto la Cruz, Amuay, Cardón y Bajo Grande, según las fuentes, que agregaron que se esperan algunas demoras debido a que el papeleo y las autorizaciones están tardando más de lo habitual.
Las principales compañías energéticas internacionales afirmaron que sus proyectos estaban en funcionamiento.
Las empresas estatales Pequiven y Petróleos de Venezuela S.A no han proporcionado información sobre el estado de sus operaciones. El Ministerio de Petróleo de Venezuela no respondió a la solicitud de comentarios.
Aún no está claro el estado de algunas terminales de combustible nacionales e instalaciones de almacenamiento cerca de las zonas afectadas por los terremotos.
Con información de Reuters



