Tras varios hechos violentos el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ordenó la militarización temporal de la ciudad de Cúcuta, en el departamento de Norte de Santander y fronteriza con Venezuela.
La medida se adoptó tras el asesinato del candidato a la alcaldía local, Miguel Castellanos Serrano, un atentado con explosivos que dejó seis heridos, un ataque con un dron atribuido al Ejército de Liberación Nacional (ELN) y la detonación de un explosivo cerca del puente internacional con Venezuela que hirió a cuatro uniformados.
Ante estos hechos, el Ejército Nacional de Colombia y la Policía Nacional incrementarán su presencia, para reforzar el control territorial y combatir a grupos armados ilegales como el ELN y disidencias de las FARC.
Además, a partir del próximo martes se activará una campaña militar y policial especial con operaciones de control urbano.
La región vive una alta tensión de seguridad y disputas territoriales entre grupos armados por las rentas del narcotráfico y la minería ilegal, según reportes de medios como Swissinfo y France 24
De hecho, esta es la segunda ciudad militarizada por el gobierno de De la Espriella (quien asumió el cargo el 7 de agosto de 2026), luego de que en septiembre se ordenara una medida similar en Santa Marta tras ataques de bandas narcotraficantes.



