La reciente desclasificación masiva de más de tres millones de páginas del Departamento de Justicia de EE. UU. ha sacudido la opinión pública al revelar una aparente inconsistencia temporal en los archivos oficiales del caso Epstein. Entre los documentos figura un borrador de declaración de la Fiscalía de Manhattan que anuncia el fallecimiento de Jeffrey Epstein con fecha del viernes 9 de agosto de 2019, un día antes de que fuera encontrado sin vida en su celda.
El desfase cronológico
El documento, identificado bajo el registro EFTA00013180, ha reabierto el debate sobre la gestión de la custodia del financiero.
El texto, firmado por el entonces fiscal federal Geoffrey S. Berman, afirma: «Esta mañana, el Centro Correccional de Manhattan ha confirmado que Jeffrey Epstein (…) fue encontrado inconsciente en su celda y declarado muerto poco después». Sin embargo, el encabezado marca el 9 de agosto.
Los registros penitenciarios y los informes del FBI sostienen que el hallazgo se produjo realmente a las 6:30 a.m. del sábado 10 de agosto, cuando un guardia entregaba el desayuno.
Nuevos hallazgos en las cámaras de seguridad
Además del error de fecha, los archivos liberados este mes incluyen análisis de grabaciones del Centro Correccional Metropolitano que añaden misterio a las últimas horas de Epstein:
- La «figura naranja»: Registros del FBI detallan que a las 10:39 p.m. del 9 de agosto, una cámara captó una mancha o figura de color naranja subiendo las escaleras hacia el nivel donde se encontraba Epstein.
- Versiones encontradas: Mientras el FBI sugiere que podría ser un recluso escoltado, la Inspección General del Departamento de Justicia indica que podría tratarse de un oficial cargando lencería o sábanas para los internos.
- Fallas técnicas: Se confirma que varias cámaras frente a la celda de Epstein sufrieron fallos de grabación esa misma noche, dejando vacíos críticos en la vigilancia.
¿Error administrativo o anticipación?
Expertos legales y defensores de la teoría del suicidio sugieren que el documento fechado el 9 de agosto podría ser un error tipográfico clerical o un borrador preparado con antelación ante la fragilidad del estado de Epstein. No obstante, para las víctimas y sus representantes, esta discrepancia es «inquietante» y plantea interrogantes sobre el nivel de conocimiento que tenían las autoridades sobre los eventos de esa noche.
A pesar de estas revelaciones, el Departamento de Justicia ha reiterado en sus comunicados de febrero de 2026 que no hay pruebas concluyentes de homicidio y que se mantiene la calificación oficial de suicidio por ahorcamiento, aunque admitiendo una «tormenta perfecta de negligencias» en el protocolo de custodia.
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