De acuerdo con las proyecciones presentadas por el economista y diputado Jesús Faría, Venezuela cuenta con las condiciones para superar la barrera de los 1.5 millones barriles diarios (bpd) al cierre del 2026, apalancado por nuevas inversiones y ajustes en el marco legal vigente.
Inversiones estratégicas en la Faja del Orinoco
Faría explicó que, aunque el objetivo es ambicioso, la recuperación del bombeo no es un proceso instantáneo debido a la complejidad técnica de los yacimientos nacionales.
El parlamentario subrayó que el ciclo entre la decisión de invertir y la extracción efectiva requiere de plazos técnicos rigurosos, especialmente en la Faja Petrolífera del Orinoco.
El ascenso de la producción se perfila como el motor principal para estabilizar el salario y mejorar la distribución de la riqueza a través de programas sociales, basando la recuperación económica en ingresos reales y sólidos.
Reforma de la Ley de Hidrocarburos: Pragmatismo político
Un punto clave en esta nueva etapa es la actualización de la Ley Orgánica de Hidrocarburos, la cual busca adaptar el modelo de negocios a las exigencias del mercado global actual.
La reforma contempla condiciones más atractivas para captar capitales extranjeros, reconociendo que la limitación actual no es solo de gasto, sino de capacidad de reinversión en la infraestructura estatal.
Faría fue enfático al señalar que los cambios legislativos no deben generar alarma, pues responden a una necesidad de supervivencia y solidez material del proyecto país: «La política se debe ajustar a la realidad», sentenció.
Retorno al mercado estadounidense
Finalmente, el legislador recordó que el nexo histórico entre Venezuela y Estados Unidos ha tenido siempre como eje central el intercambio petrolero. Con la flexibilización de las tensiones y la presencia de empresas norteamericanas en el país, se busca restablecer este vínculo comercial para garantizar la colocación del crudo nacional en refinerías de alta complejidad.
Con Información de Banca y Negocios
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