La famosa cantante, Barbra Streisand (84 años, Nueva York) se pronunció públicamente en contra de los arrebatos del presidente de Estados Unidos, Donald Trump tras sus amenazas de derribar el Kennedy Center —el centro cultural más importante de su país— si no contaba con el apoyo de la institución.
Este jueves, un juez federal ordenó al centro cultural Kennedy notificar con 30 días de antelación cualquier proyecto de demolición, construcción o remodelación física: el Kennedy Center ha estado en el centro de una vorágine legal y política en Washington, con Trump enfurecido por una decisión judicial que impidió, por segunda vez, que su nombre figurara en la fachada. Esa misma tarde, Streisand publicó un comunicado de 430 palabras en su página web oficial para dar su opinión sobre el asunto: “En 2008 tuve el inmenso honor de formar parte de la 31ª promoción de galardonados del centro. Para mí, y para tantos otros artistas, aquel reconocimiento representaba algo más importante que un simple premio a una trayectoria profesional. Representaba la convicción de que el arte desempeña un papel fundamental en la vida de una democracia. Por eso resulta tan indignante y doloroso presenciar lo que le está sucediendo al Kennedy Center”, aseguró.
“Cuando Donald Trump intentó poner su nombre junto al del difunto presidente John F. Kennedy en la entrada del edificio, la iniciativa suscitó un rechazo generalizado por parte de artistas y de gran parte del público. Posteriormente, un juez federal dictaminó que el nombre del Kennedy Center no podía modificarse sin una ley del Congreso, y el nombre de Trump fue retirado de la fachada del edificio”, dijo la artista. “Sin embargo, la lucha continuó. Tras la retirada de su nombre, un Trump humillado ordenó colocar una gran lona sobre la fachada, que permanece allí. Posteriormente, la junta directiva —alineada con Trump— volvió a presionar incansablemente para que se restituyera su nombre, lo que provocó un nuevo fallo federal que bloqueó dicha iniciativa. Y ahora, un Trump totalmente derrotado ha anunciado el cierre del Kennedy Center para llevar a cabo lo que la junta directiva —compuesta en su totalidad por partidarios suyos— califica como una renovación de gran envergadura ¡Resulta curioso que, cuando el nombre de Trump aún figuraba en el edificio no se planteara en absoluto la posibilidad de cerrarlo!” añadió.
”Es fácil imaginar mi indignación al ver cómo esta venerada institución se convierte en el centro de una disputa tan encarnizada, motivada únicamente por el nombre y el ego desmedido de un solo hombre», sentenció la intérprete de The Way We Were, que cerró su mensaje invitando a los estadounidenses a votar en las elecciones de medio mandato que se celebran en noviembre. Un mensaje del que ha querido asegurarse su difusión, pues en su cuenta de Instagram, donde acumula 1,8 millones de seguidores, Streisand publicó una foto suya de 1963 junto a John F. Kennedy, en la Casa Blanca, en la que remite al comunicado completo en su web.
El Centro John F. Kennedy para las artes escénicas, es el centro cultural nacional de los Estados Unidos y un monumento vivo al asesinado presidente, ubicado en Washington, D.C. El proyecto nació en 1955 bajo la administración del presidente Dwight D. Eisenhower. Al asumir el cargo en enero de 1961, el presidente Kennedy se convirtió en un ferviente defensor del proyecto y lideró activamente campañas de recaudación de fondos masivas a nivel nacional, nombrando a su esposa Jacqueline y a la ex primera dama Mamie Eisenhower como copresidentas honorarias para consolidar el apoyo financiero privado necesario. Tras el asesinato de Kennedy en noviembre de 1963, el Congreso decidió reconvertir el planeado Centro Cultural Nacional en un centro cultural dedicado a su memoria y en 1964, el presidente Lyndon B. Johnson firmó la legislación que renombró oficialmente la institución como el John F. Kennedy Center for the Performing Arts. El enorme complejo cultural de casi 140,000 metros cuadrados fue diseñado por el célebre arquitecto Edward Durell Stone y abrió formalmente sus puertas el 8 de septiembre de 1971. Su noche de gala inaugural presentó el estreno mundial de Mass, una obra encargada al compositor Leonard Bernstein por la ex primera dama de Estados Unidos Jacqueline Kennedy.



