Aunque no existe evidencia científica concluyente de que los animales puedan predecir sismos con horas o días de anticipación, muchas especies poseen sentidos altamente desarrollados que les permiten percibir vibraciones sutiles (ondas P) o cambios electromagnéticos segundos antes de que los humanos sientan un temblor de la tierra.
Algunos especialistas en la materia aseguran que los animales cambian su comportamiento de forma evidente antes, durante y después de los sismos u otros eventos naturales, pero esto no se debe a un poder sobrenatural o predictivo.
Los animales poseen una agudeza sensorial muy superior a la humana que les permite percibir estímulos físicos y ambientales imperceptibles para nosotros.
Casos en Venezuela
Tras los fuertes terremotos que sacudieron a nuestro país el 24 de junio pasado, se han reportado múltiples casos de fauna silvestre desplazada de su hábitat natural y animales de compañía viviendo situaciones extremas.
Los medios y en redes sociales han documentado varios casos donde los protagonistas son miembros de la fauna silvestre y mascotas.
Debido a los movimientos telúricos y sus constantes réplicas, las vibraciones y la destrucción del entorno obligaron a varias especies a abandonar sus refugios. Autoridades ambientales y rescatistas han atendido diferentes avistamientos en zonas urbanas:
- Municipios del estado Miranda: Se reportó el rescate de un pequeño venado desorientado.
- El Hatillo: Hubo reportes sobre la presencia de un caimán, así como serpientes de gran tamaño y puercoespines en zonas residenciales.
- No agredir: Las autoridades hicieron un llamado a mantener la calma y evitar cadenas alarmistas, instando a la población a no atacar a estos animales y reportar los avistamientos, ya que están desorientados por el impacto ambiental.
El imaginario popular
Aunque hay múltiples registros anecdóticos de animales que actúan nerviosos antes de un desastre natural, la comunidad científica explica que estas reacciones varían según la especie y el individuo.
Es común que como en “fábulas de abuelos” se cuente que es evidente un comportamiento errático de ciertas especias minutos antes de los sismos o las erupciones volcánicas. Ya en el imaginario popular, especialmente en zonas rurales lo advierte: “si, por ejemplo, ven a las aves revoletear como locas, corran porque algo puede pasar”.
También se cuentan infinidad de casos de animales de gran tamaño, como osos o venados, saliendo de su hábitat y “casualmente” suceden eventos naturales catastróficos.
Comportamiento según el animal
Etólogos, zoólogos y veterinarios, -especialistas en la biología y la psicología que estudia el comportamiento natural de los animales- aseguran que el comportamiento de las especies, frente a un evento natural, varía de acuerdo a la fauna a la cual pertenece.
- Percepción de ondas: Los perros y gatos tienen un rango auditivo muy superior al nuestro, lo que les permite escuchar el ruido de la tierra fracturándose o el retumbar previo a un sismo que pasa desapercibido para los humanos.
- Vibraciones y alteraciones: Animales como vacas, caballos o elefantes son sensibles a las vibraciones de baja intensidad, interpretándolas como señales de peligro e iniciando comportamientos de huida.
- Posibles factores ambientales: Algunos estudios analizan si factores como la emisión de gases subterráneos o alteraciones electromagnéticas previas a un sismo provocan estrés grupal en animales de granja.
- Respuestas inespecíficas: Es difícil asociar un cambio de conducta directamente con un sismo inminente, ya que los animales suelen manifestar nerviosismo e inquietud frente a otros factores cotidianos o cambios atmosféricos.
Pese a las evidencias, instituciones como el Servicio Geológico de los Estados Unidos advierten que estas conductas son inconsistentes para utilizarlas como un sistema de predicción confiable.




