El Consejo Nacional Electoral (CNE) de Honduras emitió una alerta ante los actos de violencia que están paralizando el escrutinio especial de actas. La tensión política ha escalado a niveles críticos en el Centro Logístico Electoral, donde representantes de diversos partidos políticos, encargados de integrar las mesas de revisión, han protagonizado enfrentamientos y ataques con piedras.
CNE denuncia sabotaje de las juntas partidarias
La consejera del organismo, Cossette López-Osorio, calificó la situación como «desbordada» tras difundir imágenes de los ataques. Según la funcionaria, los delegados enviados por las organizaciones políticas han abandonado su función técnica para seguir consignas partidistas, obstaculizando el proceso legal.
«En lugar de integrar las juntas y avanzar con el escrutinio, traen consignas y violencia a la institución», sentenció López-Osorio, instando a los partidos a controlar a sus representantes.
Intervención Militar y Advertencia sobre la Democracia
Ante la gravedad de los hechos, la consejera principal, Ana Paola Hall, tomó medidas de urgencia:
- Resguardo Militar: Solicitó la intervención inmediata de las Fuerzas Armadas para proteger al personal electoral y la integridad de las maletas con las papeletas.
- Alerta Democrática: Advirtió que existe un riesgo real de que el proceso electoral colapse, perdiéndose la paz y la libertad lograda por la ciudadanía en las urnas.
- Observación Internacional: Pidió a los organismos extranjeros documentar lo que calificó como un «atentado a la democracia» ejecutado por grupos interesados en desestabilizar el país.
Cifras de una elección en vilo
Honduras cumplió 17 días sin resultados definitivos tras los comicios del 30 de noviembre. El panorama actual es el siguiente:
- Escrutinio procesado: 99,40%.
- Nasry Asfura (Partido Nacional): 1.298.835 votos.
- Salvador Nasralla (Partido Liberal): 1.256.428 votos.
- Diferencia: Apenas 42.407 sufragios a favor de Asfura.
- Pendiente: Revisión de 2.773 actas con inconsistencias que podrían cambiar el resultado final.
Mientras el recuento lucha por avanzar, el oficialismo mantiene su postura de rechazo a lo que consideran una «injerencia» del gobierno de Donald Trump, alegando que el intervencionismo estadounidense ha afectado la transparencia del proceso electoral.
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