Slavoj Žižek parte de una pregunta sobre el presente del marxismo: ¿Marx ha muerto, está vivo o es un muerto viviente? Su respuesta plantea la necesidad de una izquierda que no se avergüence de su nombre y que vuelva a reivindicar el comunismo, pero pensado para el presente.
A partir de allí, el filósofo aborda una amplia variedad de problemas contemporáneos en una serie de textos breves y polémicos. La libertad, la necesidad de una nueva izquierda europea, el “proletariado nómada”, el populismo de derechas, el calentamiento global, el sionismo y el antisemitismo aparecen junto con reflexiones sobre figuras y fenómenos como Greta Thunberg, Putin, Trump, Assange, Cambridge Analytica, los chalecos amarillos, China, Venezuela y Arabia Saudí. También aborda el #MeToo, el movimiento LGBT+, lo trans y la identidad de género, la masculinidad tóxica, el consentimiento en las relaciones sexuales y los derechos de los sexbots. El resultado es un ensayo desbocado, polémico e incómodo que invita a pensar sobre los conflictos del presente.



