Cuando un país pasa por una tragedia de la magnitud de la que estamos atravesando en Venezuela, las historias bonitas, sencillas, pero enternecedoras llenan nuestros corazones de esperanza.
Es así como la figura de un perro rescatista, Tsunami, se convirtió en un símbolo palpable de la bondad y el amor incondicional.
Tsunami es un perro rescatista de la raza Border Collie que se consolidó como una figura clave en las labores de búsqueda entre los escombros, logrando ubicar a unos 25 sobrevivientes tras los recientes movimientos telúricos.
Cansado y preparado para continuar su vida jugando y disfrutando, su labor como rescatista canino ha terminado, según anuncio hecho recientemente por su dueño, Jorge Beens.
De maltratado a héroe
La trayectoria del can, en sí misma, es un testimonio de superación. Rescatado siendo apenas un cachorro por la Asociación Pro Defensa de los Animales (Aproa) tras sufrir una etapa de abandono y maltrato, el perro recibió los cuidados necesarios que permitieron identificar su extraordinario potencial.
Bajo la tutela de especialistas y, particularmente, de su actual guía y dueño, Jorge Beens, fundador del Centro de Formación de Equipos Caninos de Intervención de Desastres (K-Sar Ecid), Tsunami desarrolló habilidades que lo llevaron a certificarse para intervenir en catástrofes de alta complejidad.
Desde finales de 2017, este can ha participado en numerosas operaciones de búsqueda, tanto en Venezuela como en el ámbito internacional, donde su olfato y preparación han sido determinantes.
Durante los recientes eventos sísmicos que afectan al país, su labor ha sido fundamental; uno de los hitos más conmovedores fue el rescate de una persona que se encontraba atrapada bajo una estructura colapsada, una hazaña que se viralizó rápidamente y despertó el reconocimiento de rescatistas y la ciudadanía.
Con nueve años de edad y tras una carrera marcada por la entrega y el servicio, el can marca un hito en su trayectoria al anunciar que esta catástrofe será su última misión antes de retirarse, cerrando así un ciclo de servicio que ha salvado vidas y dejado una huella imborrable en el corazón de los venezolanos.
Tsunami pasó de ser un perro maltratado a convertirse en uno de los rescatistas más experimentados de la región. Su historial incluye otras importantes misiones humanitarias como la cumplida en Turquía y Siria en 2023, cuando formó parte de las brigadas internacionales que participaron en las labores de búsqueda de sobrevivientes tras los devastadores terremotos.
Con información de lacalle.com



