El presidente Donald Trump ordenó suspender ataques a las infraestructuras energéticas de Irán, durante cinco días, luego de sostener conversaciones productivas con el gobierno persa sobre una resolución completa y total de las hostilidades, según dijo el mandatario.
Sin embargo, el Ministerio de Exteriores iraní negó rotundamente cualquier negociación directa y atribuyó el paso atrás de la Casa Blanca a la amenaza real de minar el Estrecho de Ormuz y destruir las centrales eléctricas de toda la región.
Ante esta situación, los mercados han cambiado y el precio del petróleo bajó más de un 10%; y los principales índices bursátiles han dejado de estar en roj.
La amenaza de Trump de atacar centrales eléctricas si no se desbloquea Ormuz queda en suspenso hasta el próximo fin de semana.



