Jesús Sérvulo González
El País
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha eliminado este lunes de su cuenta en la red social Truth la imagen que había publicado un día antes en la que aparecía representado como Jesucristo en línea con las críticas sin precedentes que ha proferido Trump contra el papa León XIV. El mandatario ha suprimido la imagen tras recibir una oleada de críticas de asociaciones y representantes católicos y otras organizaciones conservadoras afines al mandatario. En la imagen, creada con inteligencia artificial, Trump aparecía como si fuera Jesucristo curando a un enfermo.
Trump ha recibido afiladas críticas tras la publicación de su imagen como Jesucristo sanador. La Administración Trump ha hecho proselitismo de la religión católica en un país cuya Constitución garantiza la libertad religiosa. Dos de cada tres estadounidenses se declaran católicos, según una encuesta de Pew Research.
El presidente ha reconocido antes los periodistas que ha borrado la imagen. “Sí, lo publiqué, y pensé que era yo haciéndome pasar por médico”, ha indicado a la prensa en una conferencia de prensa junto al Despacho Oval. “Tenía que ver con la Cruz Roja. Hay un trabajador de la Cruz Roja allí, a la que apoyamos. Y solo a las noticias falsas se les podría ocurrir algo así”, ha apostillado al tiempo que ha tratado de justificar: “Así que… me acabo de enterar. Y dije: ‘¿Cómo se les ocurrió eso?’ Se supone que soy yo, como médico, curando a la gente, y de hecho curo a la gente».
Poco antes de publicar la imagen de la polémica este domingo en redes, el presidente escribió un mensaje en el que cargaba contra el papa León XIV, calificándolo de “débil con el crimen” y “terrible en política exterior”. Tras las críticas del pontífice a la guerra en Irán, Trump ha afirmado que “no quiere un papa que critique al presidente de Estados Unidos” cuando él está “haciendo exactamente aquello para lo que fue elegido, por una aplastante mayoría”.
El Papa no se ha amilanado y ha respondido: “No tengo miedo a la Administración Trump (…) Seguiré hablando en voz alta contra la guerra”.
Estados Unidos es un país con tradición cristiana, aunque solo ha tenido dos presidentes públicamente católicos como Kennedy y Biden. Es frecuente, sin embargo, que los políticos cumplan con las tradiciones cristianas y alaben a Dios en genérico (sin precisar cuál para no herir sensibilidades), el Gobierno de Trump ha llevado el tema de la religión a otro nivel.
Muchos de los miembros del Gobierno presumen de fervor católico luciendo cruces cristianas y aludiendo a la figura de Jesús. Por eso, la imagen de Trump como si fuera Cristo ha sido una decepción para muchas organizaciones católicas, influencers conservadores y seguidores del mundo MAGA (Make America Great Again, la corriente ultraconservadora que llevó en volandas a Trump a la Casa Blanca), que en su mayoría son profundamente católicos.
La antigua aliada de Trump convertida en azote del presidente, Marjorie Taylor Greene, escribió en la red social X: “Es más que una blasfemia. Es un espíritu anticristo”. En la Pascua ortodoxa, el presidente Trump atacó al Papa porque este se opone, con razón, a la guerra de Trump en Irán, y luego publicó esta foto suya como si estuviera reemplazando a Jesús. Esto ocurre después de la publicación de la semana pasada con su diatriba malévola en Pascua y su posterior amenaza de aniquilar a toda una civilización. ¡Lo repudio completamente y rezo para que no se haga realidad!”.
“La blasfemia desde el Despacho Oval no es un troleo gracioso”, ha comentado este lunes Cam Higby, un influencer conservador.
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Las críticas en redes sociales se han multiplicado. “Supongo que alguien ya se lo ha dicho, pero al presidente le conviene, tanto espiritual como políticamente, borrar la foto, independientemente de la intención”, había escrito en X Michael Knowles, presentador de un podcast de derechas.
El malestar con la imagen de Trump creada con inteligencia artificial ha llegado al Capitolio. “Sé que intenta ser gracioso, pero fue una publicación absurda”, ha asegurado el representante republicano por Nebraska, Don Bacon. “Anoche vi a muchos republicanos comentando. Algunos decían que solo estaba provocando, y otros que era anticristiano. Dividir al propio partido es contraproducente. Para mí fue una publicación vulgar e infantil”, según recoge la cadena CBS.
Hegseth se encomienda a Jesús
El secretario de Defensa, Pete Hegseth, es quizá el más ferviente creyente y acostumbra a celebrar servicios religiosos y rezar antes de algunos actos públicos. Hegseth ha presentado la guerra de Irán como un conflicto de religiones. Se ha encomendado a Jesucristo y ha invocado la “providencia todopoderosa de Dios”.
Hegseth, que ha cambiado el nombre de su ministerio para llamarlo Departamento de Guerra, pidió a principios de este mes de abril a los estadounidenses que recen “todos los días, de rodillas por una victoria en el nombre de Jesucristo”.
Por eso, la publicación del presidente ha generado un profundo malestar entre los propios seguidores de Trump. Por ejemplo, Isabel Brown, presentadora de un pódcast católico del grupo The Daily Wire, e influyente figura conservadora, calificó la publicación de “francamente repugnante e inaceptable”. Y lamentó que se haga “una interpretación errónea del pueblo estadounidense que está experimentando un verdadero y hermoso renacimiento de la fe en Cristo en medio de nuestra cultura fracturada”, según recoge la agencia Efe.
La tensión entre la Administración Trump y el Vaticano ha aumentado desde que el presidente estadounidense ordenó bombardear Teherán a finales de febrero. El Papa aprovechó la homilía de la Pascua para lanzar un mensaje claro al republicano. “Tendemos a considerarnos poderosos cuando dominamos, victoriosos cuando destruimos a nuestros iguales, grandes cuando nos temen”, aseguró León XIV en la misa del Jueves Santo. Y cuestionó que se use la religión como argumento para fines que no cumplen con la doctrina católica.
Michael Knowles, otro presentador de pódcast católico, conservador y alineado con Trump, se mostró contundente al asegurar que “al presidente le conviene tanto espiritual como políticamente, borrar la foto, sin importar la intención”. Tras la polémica y después de permanecer en la cuenta oficial durante más de 12 horas, la imagen fue eliminada sin explicación alguna por parte de Trump ni de la Casa Blanca.
El año pasado, el presidente ya publicó una imagen suya vestido de papa que parecía haber sido generada por inteligencia artificial.



