El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha generado una nueva controversia al sugerir que podría retirar a Boston como una de las sedes del Mundial 2026. El mandatario, que compartió el comentario durante una reunión con el presidente argentino Javier Milei, acusó a la alcaldesa de la ciudad, Michelle Wu, de una mala gestión ante las protestas recientes.
Choque Político y Amenaza a la FIFA
Trump aseguró que, si la situación en Boston no es segura, los partidos programados en el Gillette Stadium de Foxborough podrían ser trasladados. El presidente criticó a la alcaldesa, a quien calificó de «izquierda radical», por permitir que «partes de la ciudad sean tomadas» durante los disturbios.
«Su alcaldesa no es buena», sentenció, añadiendo que se comunicaría con el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para solicitar el cambio. «Infantino lo haría, no le gustaría, pero lo haría con facilidad», aseguró el mandatario.
Obstáculos Legales y una Advertencia para Los Ángeles
La amenaza de Trump se enfrenta a obstáculos contractuales, ya que las 11 sedes estadounidenses tienen acuerdos directos con la FIFA, lo que complicaría cualquier cambio. En este sentido, Victor Montagliani, presidente de la Concacaf, ha recordado que las decisiones sobre el torneo pertenecen «exclusivamente a la FIFA».
El mandatario también incluyó a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 en sus advertencias, sugiriendo que también podría mover la sede si la ciudad «no está bien preparada».
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