Los tres hijos del líder iraní asesinado, el ayatolá Alí Jamenei, rezaron este domingo 5 de julio de 2026, junto a su ataúd y a los de otros cuatro familiares, pero Mojtaba, el hijo que le sucedió como líder supremo de Irán, no hizo acto de presencia.
La televisión estatal mostró a Mostafa, Meysam y Masoud Jamenei rezando junto a los ataúdes expuestos en el amplio patio de la Gran Mosalla del Imán Jomeini de Teherán, un extenso complejo religioso. Su padre, junto con otros miembros de la familia, murió en un ataque aéreo cuando Estados Unidos e Israel lanzaron una guerra contra Irán, el 28 de febrero de este año.
El conflicto, que se prolongó durante varias semanas antes de que las partes alcanzaran un frágil alto el fuego, ha causado muerte y destrucción en toda la región y ha mantenido en el poder al gobierno teocrático de Irán, respaldado por el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica.
Muestra de devoción
En una muestra de devoción pública hacia el Estado y de fervor revolucionario, la República Islámica está organizando una semana de procesiones fúnebres masivas en honor a Jamenei, lo que incluye el traslado de sus restos a lugares de culto chiítas en el vecino Irak.
Tras un día de velatorio en el interior, para que pudieran visitarlo altos dirigentes iraníes y funcionarios extranjeros, el féretro de Jamenei se expuso al aire libre el sábado bajo una cubierta de cristal, junto con los de su hija, su yerno, su nuera y su nieta de 14 meses.
Con información de eleconomista.com



