Como una tarea prioritaria declaró el gobierno de Bolivia la captura del expresidente Evo Morales, buscado por supuesto abuso de una menor cuando era mandatario y por su presunta vinculación con las duras protestas de 53 días que paralizaron el país entre mayo y junio.
Morales también se involucra habitualmente en la confrontación política con declaraciones polémicas desde la radio de los cocaleros.
De hecho, hace unos días publicó un video en el que se ve charlar con policías cuando cruza un puesto de control en el Chapare.
Además, dijo que hubiera sido un próspero empresario si no hubiera incursionado en política y tildó de “oportunistas” a sus exministros porque ya no le llaman. Antes de asegurar que no se escapará y tilda como un montaje las acusaciones en su contra.
El general Mirko Sokol, jefe de la policía, había dejado en segundo plano la aprehensión de Morales en una entrevista con una televisión privada señalando que la policía tiene “18.000 órdenes pendientes”, lo que le valió las críticas de políticos del oficialismo y la oposición.
Luego el gobierno emitió un comunicado oficial según el cual “Las resoluciones de autoridades jurisdiccionales son una obligación ineludible para todas las instituciones encargadas de hacer cumplir la ley…la aprehensión del señor Evo Morales constituye una tarea prioritaria para el gobierno…ninguna persona se encuentra por encima de la ley”.
Las autoridades han calificado como una operación de alto riesgo la detención del expresidente y líder cocalero que se encuentra protegido por un cerco permanente de sus seguidores, muchos de los cuales han declarado que lo defenderán con sus vidas. Con información de AP



