La ola ultraderechista en América Latima…
…La ola ultraderechista que recorre América Latina se ha apuntado este domingo en Brasil una victoria parcial que puede ser definitiva en tres semanas. El senador Flávio Bolsonaro, de 45 años, ha ganado la primera vuelta de las elecciones presidenciales brasileñas con el 47% de los votos válidos, frente al 45% del actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Con este resultado, el bolsonarismo se coloca a un paso de regresar al poder en la primera potencia latinoamericana. El hijo del expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022), a quien Lula, líder del Partido de los Trabajadores (PT) venció hace cuatro años, ha quedado a tres puntos de superar la mitad de los votos válidos, es decir, sin contar blancos y nulos, por lo que Bolsonaro y Lula se enfrentarán en una segunda vuelta el próximo 25 de octubre. La victoria de Flávio Bolsonaro en la primera vuelta de las elecciones brasileñas de este domingo llega cuando las victorias de Abelardo de la Espriella en Colombia y de Keiko Fujimori en Perú aún están frescas. Pero antes, candidatos de la derecha y la ultraderecha se anotaron victorias en Argentina (Javier Milei), Bolivia (Rodrigo Paz), Chile (José Antonio Kast), Ecuador (Daniel Noboa) y Honduras (Nasry Adfuta). Varios de estos países han estrechado la colaboración militar con el gobierno de Donald Trump, que según muchos analistas mantiene bajo tutela a Venezuela. De acuerdo a algunos estudiosos de la geopolítica continental, el nuevo auge de la derecha y la extrema derecha en América Latina se debe principalmente a un voto de castigo impulsado por la insatisfacción ciudadana ante las fallas de los gobiernos progresistas de turno, más que a un cambio ideológico profundo en la población. Secuelas económicas arrastradas desde crisis anteriores, la pandemia, y la inflación golpearon duramente a las clases medias y populares. La incapacidad percibida o real de los gobiernos progresistas para frenar el crimen organizado y la delincuencia ha elevado la demanda ciudadana de «mano dura» que ofrecen personajes como Bukele, De La Espriella y Bolsonaro quienes como referentes de la derecha y la ultraderecha, se han adaptado con mayor rapidez y eficacia a la nefasta polarización, la influencia de las redes sociales y la comunicación política contemporánea. Pareciera que los gobiernos de izquierda no consiguieron articular respuestas eficaces frente a la expansión del crimen organizado y el narcotráfico, lo que alienó drásticamente a las clases populares y medias en países como Colombia, Chile, Perú y Brasil. Pero pese al auge de las derechas en América Latina no puede hablarse de un fracaso de los gobiernos progresistas del continente, entre ellos los de Gustavo Petro y el mismo Lula, que lograron sacar a millones de personas de la marginalidad y expandir el acceso a derechos sociales básicos mediante ambiciosos programas de transferencia directa y subsidios. En conclusión, podría decirse que más que un fracaso de los gobiernos progresistas de la región, la ola ultraderechista que sacude a la América Latina , impulsada además por el gobierno de Donald Trump, refleja un agotamiento de las soluciones de la izquierda ante problemas nuevos como la delincuencia transnacional, la fatiga económica y la incapacidad de cumplir con las altas expectativas que sus gobiernos generaron y que ha terminado por dar paso a una intensa demanda ciudadana por un cambio de rumbo hacia modelos de libre mercado y mano dura como los que ofrecen De la Espriella y Flávio Bolsonaro…Lo paradójico de todo esto es que el gobierno de Trump, que ha impulsado como dijimos esta ola ultraderechista que sacude a la América Latina, parece encaminado a una gran derrota en las elecciones de medio término que se celebrarán el próximo mes de noviembre en Estados Unidos…
Pedro Sánchez convoca elecciones anticipadas…
…El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, anunció desde La Moncloa, el palacio de gobierno en Madrid, que ordenó adelantar las elecciones generales, que se celebrarán el próximo 29 de noviembre. «Sé que nosotros mismos hemos cometido errores y no hemos logrado hacer todo lo que nos habíamos propuesto», indicó Sánchez. “Aún quedan muchas injusticias que corregir, muchas metas sociales que conquistar y muchos problemas que resolver sobre todo en los ámbitos de la desigualdad, los servicios públicos y del acceso a la vivienda. Ha llegado el momento de que los españoles y las españolas decidáis qué futuro queréis para vosotros mismos y para vuestro país. Ahora depende de vosotros y de vosotras», dijo el mandatario. Sánchez aseguró que su país se «ha convertido en la economía que más crece y más empleo crea de toda la Unión Europea» y que, aunque los niveles de desigualdad y pobreza siguen siendo altos, «han caído al mínimo». El pasado fin de semana, miles de personas salieron a las calles en toda España para exigir una mayor protección para los inquilinos después de que el gobierno no lograra aprobar el viernes en el Parlamento una legislación de emergencia para atajar la crisis de vivienda que atraviesa el país. Las medidas fueron presentadas por el gobierno de coalición de izquierdas de Sánchez tras la indignación pública por el desalojo de Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años, después de que no pudiera afrontar un fuerte aumento del alquiler. El caso desencadenó protestas en toda España, en las que los manifestantes exigen alquileres más bajos, el fin de los desalojos y la prohibición de que los fondos de inversión -o «fondos buitre», como algunos los llaman en el país adquieran viviendas residenciales. La derrota sufrida por Sánchez el viernes en el Congreso ha sido considerada como el desencadenante para que convoque a elecciones generales anticipadas. Tras el anuncio de Sánchez, el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, celebró el adelanto de las elecciones. “Por fin decidirán los españoles. No unos pocos, no uno solo, todos los españoles», indicó. Miembros del gabinete de Sánchez también se han pronunciado sobre el anuncio. “Vamos a volver a ganar. Esta vez con más fuerza», escribió la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, en una publicación de Bluesky. La legislación rechazada por el Congreso el viernes estaba dividida en dos decretos. El primero, incluía la suspensión de los desalojos de los inquilinos vulnerables hasta 2030, una prórroga de dos años para los contratos de alquiler que vencían antes de 2028, aumentos de impuestos para los apartamentos turísticos y una restricción a la compra de propiedades residenciales por parte de los llamados «fondos buitre”. El segundo decreto, por su parte, incluía la renovación automática de los contratos de alquiler, una importante demanda de muchos miembros de la izquierda y del Sindicato de Inquilinos. Los diputados rechazaron el primer decreto por 178 votos contra 172 y votaron en contra del segundo por 184 votos contra 166. Antes de la votación, el conservador Partido Popular (PP) y el ultraderechista Vox ya habían anunciado que lo harían en contra de ambas iniciativas, dejando al gobierno a merced del apoyo de los partidos nacionalistas más pequeños de Cataluña y el País Vasco. Sin embargo, en vísperas de la sesión parlamentaria, el partido de centroderecha independentista Junts per Catalunya (JxCat) ya había manifestado su oposición, condenando la iniciativa al fracaso. Ante el anuncio de nuevas elecciones ha comenzado ya la guerra de encuestas. Lo curioso es que muchas de ellas vaticinan una victoria del conservador PP y un inusitado crecimiento del ultraderechista Vox, que han capitalizado políticamente la crisis migratoria de Ceuta. El PP Y Vox podrían formar un nuevo gobierno juntos, pese a que votaron en contra de los decretos de vivienda del gobierno de Sánchez que buscaban ayudar a los inquilinos vulnerables y a los millones de españoles agobiados por los altos montos de los arrendamientos de viviendas…
El Articulo de María Corina en el NY Post…
…La dirigente opositora María Corina Machado publicó un artículo de opinión en The New York Post el domingo 4 de octubre de 2026 en el que subrayó la urgencia de su regreso a Venezuela para acompañar a los ciudadanos y exigir claridad en el calendario electoral. El NYPost es un diario estadounidense que pertenece al magnate de los medios Rupert Murdoch y es un tabloide sensacionalista con una línea editorial populista de derecha y marcadamente conservadora. Machado comienza su artículo afirmando que: “El 3 de enero, el presidente Trump cambió nuestra historia: Nicolás Maduro, jefe de la estructura criminal que mantuvo a Venezuela como rehén durante casi tres décadas, fue capturado y llevado ante la justicia. Lo que muchos creían imposible sucedió,” y luego prosigue asegurando que: “Desde entonces, nuestros países han tenido una oportunidad histórica: desmantelar los cárteles, revertir la influencia cubana, rusa, iraní y china, construir una alianza energética y traer a millones de personas de vuelta a casa”. El tono de la columna de Machado convalida ilegales intervenciones externas lo que ha llevado a mucha gente a cuestionar que algo así lo haga una figura galardonada con el Nobel de la Paz. Las críticas también señalan una contradicción en el discurso de Machado y de quienes la siguen con respecto a China, sobre todo luego de la visita de Xi Jinping a Estados Unidos y la coexistencia estratégica entre Washington y Beijing que ahora impulsa el presidente Donald Trump. Igualmente se cuestiona la insistencia en el concepto del «Cártel de los Soles», dado que la justicia estadounidense redefinió la acusación contra Nicolás Maduro como un sistema de clientelismo en lugar de una organización criminal estructurada, como lo reitera María Corina en su artículo. En su columna Machado no menciona para nada a quien hasta hace poco consideraba “el presidente electo de Venezuela”, Edmundo González. Algunos críticos, incluidos dirigentes de otros sectores de la oposición, han señalado que al enfocar su columna en el New York Post sobre su propio retorno urgente y la exigencia de celebrar nuevas elecciones presidenciales el próximo año, se desecha el reclamo del supuesto mandato presidencial obtenido por González en los comicios de julio de 2024. Esta postura se interpreta como una confirmación de las diferencias estratégicas entre la línea de acción directa de Machado y el enfoque más conciliador y de apertura política que ha mantenido Edmundo González desde el exilio. “Venezuela no es Irak ni Afganistán. Somos una sociedad cohesionada, sin profundas divisiones étnicas ni religiosas. En su momento, tuvimos la democracia más estable y la economía más dinámica de Latinoamérica. Perdimos ambas ante un régimen socialista criminal. El resultado fue miseria, violencia, el Tren de Aragua, el Cartel de los Soles y la mayor crisis migratoria de nuestro hemisferio”. Se lee en otro párrafo del artículo de Machado en el que insiste con el tema del Cartel de los Soles y en criminalizar el socialismo en la misma línea de otros “referentes” de la ultraderecha latinoamericana como Abelardo de La Espriella, Javier Milei y Flavio Bolsonaro, ganador en la primera vuelta de las elecciones del pasado domingo en Brasil, a quien Machado felicitó inmediatamente desde Panamá. Al insistir en se tienen que realizar elecciones cuanto antes, algo que está generando un intenso debate en Venezuela, Machado afirma que: “Para quienes temen que las elecciones puedan generar inestabilidad, lo contrario es cierto: unirán al país y traerán certidumbre.” Algo que no se desprende del tono del artículo en el que Machado siembra división mientras habla de prosperidad y se presenta como la figura indispensable e insustituible para cualquier “transición a la democracia” en Venezuela. De verdad que esperamos que María Corina Machado regrese pronto al país. Sobre todo para que responda con claridad a muchas preguntas que sobre sus posturas radicales tenemos que hacerle los venezolanos…
La ejecución fallida de Christa Pike…
…La estadounidense Christa Pike, condenada a la pena de muerte en 1996 tras haber participado, cuando tenía 18 años, en la tortura y asesinato de otra joven, Colleen Slemmer de 19 años, en Knoxville, Tennessee, sobrevivió de manera inédita a su ejecución el miércoles 30 de septiembre de 2026 en la prisión de Riverbend de Nashville, tras recibir dos dosis letales de pentobarbital. Pike, de 50 años, permanece ingresada en estado crítico bajo estricta atención médica en un hospital cercano a la prisión. Iba a convertirse en la primera mujer ejecutada en el estado de Tennessee en más de 200 años. El proceso para ejecutar a Pike se extendió por más de una hora en el centro penitenciario donde se iba a aplicar la pena de muerte. Pese a recibir dos dosis completas del potente sedante, Pike no falleció porque hubo dificultades para acceder a sus venas. El personal penitenciario utilizó al menos siete agujas únicamente en su brazo izquierdo, llegando a doblarse una de ellas. Las agujas se salieron de su sitio o perforaron las venas y esto hizo que el sedante letal fluyera directamente hacia el tejido de sus brazos en lugar de ingresar al torrente sanguíneo. Algunos testigos presentes en el proceso de ejecución señalaron que Pike gritó en la cámara que sentía que su brazo iba a «reventar» y que su extremidad derecha se tornó morada. También dijeron que habían escuchado fuertes ronquidos y dificultades respiratorias por parte de la condenada durante casi una hora antes de que se ordenara desalojar la sala y suspender el acto. Christa Pike pasó treinta años recluida en “el corredor de la muerte” antes de este insólito desenlace. Tras la ejecución fallida de Pike el Gobernador de Tennessee, Bill Lee, quien había rechazado una solicitud de clemencia a principios de la semana, decidió suspender temporalmente todas las ejecuciones programadas en el estado para iniciar una investigación exhaustiva sobre los protocolos de inyección letal aplicados a los condenados a la pena capital. Simultáneamente, el equipo legal de Pike introdujo mociones de emergencia exigiendo que se le conmute de forma definitiva la sentencia de muerte, argumentando que el traumático e inacabado proceso constituyó una violación flagrante a los derechos humanos y una forma de castigo cruel e inusual. La ejecución fallida de Christa Pike ha reavivado el debate sobre la aplicación de la pena de muerte en Estados Unidos y el resto del mundo. Solo unos 50 países de la comunidad internacional contemplan la pena de muertes en sus leyes, pero apenas un grupo reducido de ellos lleva a cabo ejecuciones de manera activa. Los países donde se llevan a cabo el mayor numero de ejecuciones son China, Estados Unidos, Arabia Saudí, Egipto e Irán. Se estima que en China se llevan a cabo cientos de ejecuciones anualmente, sin embargo, no se conocen cifras exactas porque los datos sobre la pena de muerte son considerados un secreto de Estado por el gobierno chino. En Estados Unidos, por otro lado, en 2025 se produjeron 47 ejecuciones, la cifra más alta desde 2009, cuando se registraron 52 ejecuciones. En lo que va de 2026 se han contabilizado 29. En Arabia Saudí, de acuerdo a cifras de Amnistía Internacional, han sido ejecutadas unas 450 personas desde enero del año pasado hasta septiembre de este año. En irán, estimados de diversas organizaciones contabilizan unas 900 ejecuciones en lo que va de año. Asociaciones defensoras de los derechos humanos y expertos de las Naciones Unidas (ONU) sostienen que no existe evidencia científica de que la pena de muerte disuada del delito más que la cadena perpetua. Estudios realizados en Estados Unidos demuestran de manera consistente que los estados que aplican la pena de muerte no tienen tasas de homicidio más bajas que aquellos que la abolieron. De hecho, en la región del Sur (que concentra la gran mayoría de las ejecuciones en estados como Texas y Florida) se registran las tasas de criminalidad violenta más altas del país. Quienes abogan por mantener o reinstaurar la pena de muerte basan su postura en una combinación de principios “éticos, de justicia y de utilidad social”, hablan de “justicia retributiva”, argumentando que la pena debe coincidir con la gravedad del delito. Bajo la premisa del «ojo por ojo», sostienen que cuando una persona comete un crimen atroz (como un asesinato premeditado, terrorismo o tortura), rompe el pacto social y la única respuesta moralmente justa y proporcional es que pague con su propia vida. Hablan también del presunto efecto disuasorio, un punto muy debatido por los criminólogos como lo anotamos. Quienes se oponen a la pena de muerte —un movimiento integrado por organizaciones de derechos humanos, juristas, filósofos y criminólogos— sostienen por otro lado que esta medida es cruel, ineficaz e incompatible con los valores de una sociedad civilizada. Entre los principales argumentos del movimiento abolicionista destacan; el riesgo irreversible del error judicial, es decir que se condene a muerte a un inocente. Este es quizá el argumento más poderoso, ya que ningún sistema judicial en el mundo es perfecto. Si se comprueba que un prisionero es inocente después de ser encarcelado, el Estado puede liberarlo e indemnizarlo, pero si ya ha sido ejecutado, el error es completamente irreversible. Solo en Estados Unidos, desde 1973, se estima que más de 200 personas que esperaban en el corredor de la muerte han sido exoneradas tras demostrarse su inocencia mediante nuevas pruebas o análisis de ADN. Pero muchas de estas exoneraciones llegaron cuando el reo, inocente, ya había sido ejecutado. Quienes se oponen a la pena de muerte igualmente aducen que el propósito de la justicia moderna penal debe ser la reinserción social y la reforma del individuo, no la venganza. La pena de muerte asume que una persona es completamente irrecuperable y niega la posibilidad de la redención. También se argumenta que tanto la espera angustiosa durante años en el corredor de la muerte como los métodos de ejecución (incluso los considerados «humanitarios» como la inyección letal o el gas nitrógeno) constituyen tratos crueles, inhumanos y degradantes. El lamentable caso de Christa Pike que ha reavivado el debate sobre la pena de muerte es quizá una de las mejores pruebas de ello…



