Venezolanos arrestados por el ICE…
…Se estima que más de 35.000 venezolanos han sido arrestados por el ICE (Immigration and Customs Enforcement), en Estados Unidos, desde que Donald Trump inició su segundo mandato el 20 de enero de 2025. Hasta mediados de este año, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas había ejecutado más de 548.000 arrestos migratorios en todo el país. Y el ICE está acelerando el paso porque Trump aseguró durante su campaña electoral que deportaría un millón de inmigrantes indocumentados en el primer año de su nuevo gobierno. Los ciudadanos venezolanos representan exactamente el 7% del total de arrestos, lo que equivale matemáticamente a cerca de 38.000 personas arrestadas al cruzar el umbral del mes de agosto de 2026. De estos venezolanos arrestados unos 25.000 ya han sido deportados, mientras que el resto —entre 10.000 y 13.000 personas— permanece detenidos bajo custodia migratoria o en fases finales de procesamiento. Aquellos que no han sido expulsados se encuentran retenidos en centros de detención del ICE como el Centro de Detención de Krome en Miami u otras instalaciones en Texas. El panorama para los que siguen recluidos es sombrío; la administración de Trump retiró permisos humanitarios y el estatus de protección temporal (TPS) a cientos de miles de personas ya instaladas en el país y los tribunales están negando las solicitudes de asilo en casi el 95% de los casos evaluados, acelerando la transición de los solicitantes al estatus de deportables. Las condiciones de los inmigrantes recluidos en los centros de detención de ICE están marcadas por el hacinamiento, restricciones severas de visitas, malos tratos y en el caso específico de los venezolanos, por la ausencia de asistencia diplomática pues aunque en marzo de 2026 se dio una reapertura formal de la Embajada de Estados Unidos en Caracas, en territorio estadounidense no opera una red consular del gobierno de Delcy Rodríguez que brinde asesoría legal y protección a los venezolanos recluidos en los centros de ICE. Toda la defensa de estos compatriotas recae exclusivamente en organizaciones defensoras de los derechos humanos, clínicas legales universitarias o abogados privados, si pueden pagar sus honorarios profesionales. Según los estándares del ICE, los detenidos tienen derecho a recibir visitas tanto de familiares como de asesores legales, pero el acceso real está siempre restringido. Además, muchos familiares no pueden visitarlos físicamente porque los detenidos son trasladados a zonas remotas o estados muy lejanos. Por otro lado, si esos familiares se encuentran también en una situación migratoria irregular o con casos pendientes, evitan aproximarse a los centros de detención por temor a ser arrestados. En Venezuela poco se habla de este asunto. La mayoría de los dirigentes políticos de la oposición, tanto dentro como fuera del país, lo ignoran, pese a que cientos de venezolanos pasan meses encerrados esperando que se defina su estatus, enfrentando deficientes condiciones de alimentación y de salubridad debido al colapso administrativo en los tribunales migratorios. La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, por su parte, ha priorizado la estabilización económica y la firma de los convenios petroleros con el gobierno de Donald Trump, y la apertura de los consulados venezolanos en EE. UU. se ha retrasado debido a la compleja transición institucional y a las crisis internas que atraviesa el país. Sobre el drama de los migrantes venezolanos detenidos en EEUU, las conversaciones directas entre Washington y Caracas se han centrado casi exclusivamente en coordinar la logística de los vuelos de deportación. Y la oposición en su conjunto evita abordar con determinación este drama que sufren los miles de venezolanos que se encuentran bajo custodia del ICE, en condiciones que violan los más elementales derechos humanos, mientras que algunos de sus dirigentes se promocionan con una cacareada “defensa” de los “presos políticos” que todavía no han sido excarcelados en Venezuela. Casi 60 detenidos han muerto bajo la custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas durante el segundo mandato de Trump, entre ellos un venezolano de 45 años, que falleció durante un traslado en el estado de Georgia. Otras 10 personas, entre ellas tres ciudadanos estadounidenses, han sido asesinados durante los operativos de arresto en las calles adelantados por el ICE, cuyos agentes se comportan en muchos casos como los esbirros de una dictadura. El infame centro de detención «Alligator Alcatraz» abierto por el gobierno de Trump en el estado de Florida, luego un año de horror, cerró sus puertas definitivamente a finales de junio de 2026 tras colapsar bajo una intensa presión ciudadana, legal y política. Pero esa presión que logró el cierre de esa inhumana prisión, no se ve por ningún lado en el caso de los inmigrantes venezolanos víctimas del ICE…
El Acuerdo petrolero entre Venezuela y Estados Unidos…
…Hace ya varios días que el presidente Donald Trump, anunció un sorprendente y gigantesco acuerdo con el Gobierno de Delcy Rodríguez por el que Washington pasaría, según sus propias palabras, a tener el control mayoritario sobre una quinta parte de las reservas de petróleo venezolano —las mayores del mundo y calculadas en 300.000 millones de barriles— doblando así las reservas actuales estadounidenses. “Bajo mi dirección, el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Guerra, Pete Hegseth, en estrecha colaboración con la muy respetada presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, y a través de una alianza con el sector privado, han conseguido que Estados Unidos obtenga el control mayoritario de más de 65.000 millones de barriles de reservas probadas de petróleo en Venezuela, sin coste alguno para el contribuyente estadounidense”, escribió el republicano en su cuenta de Truth Social. En un comunicado casi paralelo, la presidenta Rodríguez explicó que el pacto contemplaba “el desarrollo de 17 campos estratégicos, con un potencial probado de 65.000 millones de barriles de petróleo, una inversión de más de 100.000 millones de dólares y más de 209.000 millones de dólares en tributos para el Estado”. Con esas inversiones se contribuiría “no solo a la recuperación y la modernización de nuestra industria, sino también al crecimiento económico de nuestro país, la seguridad energética de nuestro hemisferio y a un mayor equilibrio en los mercados internacionales”, alegó la mandataria. Conocidos los primeros y difusos detalles del acuerdo, las críticas no se hicieron esperar. “No sabemos nada de los términos reales del acuerdo, eso en sí mismo es un problema”, dijo Francisco Rodríguez, economista y académico venezolano, aludiendo a la duración del convenio que según lo dicho por Trump llegaría a 100 años. “Un plazo de 100 años de operaciones no tiene precedentes en la historia petrolera venezolana: ninguna concesión local a operadores extranjeros pasó de 50 años”. Dijo el economista para luego criticar las exiguas ganancias que obtendría Venezuela “Lo poco que sabemos no es alentador: 209.000 millones de dólares sobre 65.000 millones de barriles proyectados a explotar equivalen a 3,2 dólares por barril, menos del 5% del precio actual”. “Tenemos que conocer los detalles del acuerdo para poder evaluarlo con propiedad”, advirtió Francisco Monaldi, director del Programa de Energía para América Latina del Centro de Estudios Energéticos del Instituto Baker. “El monto de impuestos anunciado por el gobierno interino es insólitamente bajo. Y si ese monto es en términos nominales, traído a valor presente es una cantidad irrisoria. La falta de transparencia con que se está manejando la política petrolera es muy alarmante…”, escribió en sus redes. “Vergonzoso”, se desahogó en X el economista venezolano Ricardo Hausmann, de la Universidad de Harvard. “Secretario Marco Rubio: usted acaba de perder toda la confianza que los venezolanos alguna vez tuvieron en usted, y esto le perseguirá. Optó por impulsar un despojo de activos, un acuerdo inconstitucional con un gobierno ilegítimo y opresor, en lugar de usar el liderazgo de Estados Unidos para restablecer primero el orden constitucional y la democracia, y luego negociar con un gobierno legítimo que pudiera asumir compromisos creíbles a largo plazo”, le reprochó a Rubio, que celebró el acuerdo anunciado por su jefe. “Ella [refiriéndose a Delcy Rodríguez] no tiene legitimidad ni poder constitucional para comprometer a Venezuela en un acuerdo de este tipo. Los venezolanos no respetarán este pacto ilegítimo y ninguna gran petrolera estadounidense lo tomará en serio, porque saben que no perdurará” recalcó Hausmann. Luego del anuncio de los acuerdos, Bloomberg reveló que una de las figuras principales tras los mismos era Alejandro Betancourt, socio mayoritario de North American Blue Energy Partners, la segunda productora de Venezuela después de Chevron. Betancourt, investigado por lavado de dinero en Suiza y España, llevaba meses trabajando para lograr los convenios. “Ha sido inestimable para el gobierno de Estados Unidos”, afirmó Mauricio Claver-Carone, un cuestionado diplomático estadounidense cercano a Marco Rubio, y hasta hace unas semanas emisario extraoficial de Washington para Venezuela. Por su parte, la presidenta encargada Delcy Rodríguez, salió al paso a las críticas. Ante la avalancha de cuestionamientos desatados por el acuerdo del que se desconocen todavía muchos detalles, Rodríguez afirmó: “Hay algo que debe quedar absolutamente claro: Venezuela conserva la propiedad y la soberanía sobre sus recursos, mientras utiliza capital, tecnología y capacidad operativa para apalancar la recuperación de una industria estratégica duramente golpeada por sanciones”. Rodríguez también aseguró que el acuerdo entre los dos países había sido firmado “por 25 años” —y no por 100, como habían señalado diversas publicaciones—. Y según dijo la presidenta, incluía el desarrollo de 17 campos estratégicos, “con un objetivo de producción superior a 1,5 millones de barrilles diarios”. Rodríguez dijo además que se aproximaban “importantes acuerdos adicionales” con empresas como Chevron, Repsol, Shell, ENI y BP, que ampliarán sus inversiones, y permitirán expandir la producción y recuperar la renta nacional. Y ante los cuestionamientos hechos desde sectores afines a su gobierno, que reclaman que se negocie con la administración de Donald Trump que secuestró al presidente Maduro, la presidenta encargada reivindicó “la vía diplomática” escogida para dirimir diferencias y trabajar con los Estados Unidos. “Agradezco al presidente Donald Trump, al secretario Rubio y a los miembros de su gobierno por el esfuerzo que han hecho para alcanzar este acuerdo. Con mayores ingresos, mejoraremos en salud, educación, servicios públicos, vialidad para nuestro pueblo. Además, contribuimos a la estabilidad energética del hemisferio. La premisa de este acuerdo es sencilla: cada parte aporta aquello que puede hacer mejor: Venezuela aporta la experiencia de sus trabajadores, el conocimiento del negocio petrolero, su industria. Los Estados Unidos aportan capital, tecnología, que necesitamos para retomar el crecimiento. Los beneficios del acuerdo se pierden de vista” dijo la mandataria. En próximas ediciones de Sottovoce comentaremos los detalles de este acuerdo que fue aprobado también por la Asamblea Nacional (AN) que preside Jorge Rodríguez, y por el que votaron positivamente, junto a los diputados de los partidos del gobierno, casi todos los parlamentarios de la oposición, menos los pertenecientes al Grupo Parlamentario Libertad que se abstuvo. El Grupo Parlamentario Libertad (GPL) de la AN está conformado por diputados pertenecientes a Un Nuevo Tiempo (UNT), Unión y Cambio (UNICA) y otras agrupaciones actualmente sin tarjeta legalizada como el Movimiento al Socialismo (MAS)…
Enterrado Ratko Mladić con honores militares…
… Miles de personas se congregaron el pasado lunes 07 de septiembre en las calles de Belgrado, la capital de Serbia, para seguir el funeral y el entierro del exgeneral del Ejército serbobosnio Ratko Mladić, fallecido a sus 84 años, mientras cumplía cadena perpetua en La Haya por el genocidio de Srebrenica y otros crímenes de guerra cometidos durante la violenta disolución de Yugoslavia en la década de 1990. El presidente serbio, Aleksandar Vucic, no asistió al funeral, alegando una visita programada de su homólogo de Uzbekistán, Shavkat Mirziyoyev. Mladić no tuvo funerales de Estado, pero sí un entierro con honores militares, algo que generó críticas por parte de la Unión Europea (UE). Un portavoz de la UE en Bruselas afirmó que «cualquier glorificación de criminales de guerra, la negación del genocidio y el revisionismo contradicen los valores europeos más fundamentales y no tienen cabida en la Unión Europea ni en los países candidatos a la misma», en clara alusión a Serbia, que formalizó su aspiración de integrarse a la Unión Europea en 2009 y cuyo ingreso aún está en estudio. Ratko Mladić, llamado «el carnicero de Bosnia» por la prensa internacional, fue un líder militar serbobosnio responsable de graves crímenes de guerra. Condenado a cadena perpetua por el Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY) por su rol como jefe militar serbobosnio durante la Guerra de Bosnia (1992-1995), Mladić fue encausado por Genocidio por su responsabilidad en la masacre de Srebrenica en la que fueron asesinados más de 8.000 hombres y niños musulmanes bosnios. A Mladić también se le condenó por la expulsión forzada de miles de mujeres, niños y ancianos de esa misma región, hecho tipificado por la justicia internacional igualmente como un acto de genocidio. Como era su deseo, Mladić fue enterrado junto a su hija, quien se suicidó con la pistola favorita de su padre. Ana Mladić, de 24 años y estudiante de medicina, se suicidó el 24 de marzo de 1994 en Belgrado. Aunque no existe certeza sobre las causas de su suicidio, historiadores, periodistas y allegados afirmaron entonces que Ana Mladić se mató al descubrir la brutal realidad de los crímenes de guerra cometidos por su padre, a quien ella idolatraba. Que miles de personas hayan rendido honores al general Ratko Mladić en las calles de Belgrado durante su funeral no debe sorprendernos. Hace unos días el partido neonazi Alternativa para Alemania (AfD), logró una victoria histórica en la región oriental de Sajonia-Anhalt, lo más cerca que ha estado un partido de extrema derecha de gobernar un estado alemán desde la Segunda Guerra Mundial. Vox, otro partido de ultraderecha, que siempre tiene una buena razón para reivindicar a la dictadura de Franco, va en ascenso en España. Y se cuentan por decenas de miles las personas que, en Europa, Estados Unidos y en Israel, continúan apoyando al premier israelí Benjamin Netanyahu, a pesar del Genocidio que sus fuerzas militares están perpetrando en Gaza…



