¿Es legal la guerra de EE.UU. e Israel contra Irán según el derecho internacional…?
… Los ataques militares de Donald Trump y Benjamin Netanyahu contra Irán constituyen un acto de agresión ilegal. No tienen justificación legal alguna. La Carta de las Naciones Unidas permite el uso de la fuerza militar solo en dos circunstancias: con autorización del Consejo de Seguridad de la ONU o como legítima defensa ante un ataque armado real o inminente. Ninguna de esas circunstancias estaba presente cuando el pasado 28 febrero Estados Unidos e Israel iniciaron una operación militar conjunta contra Irán denominada “Operación Furia Épica, que hasta este viernes 06 de marzo ha ocasionado la muerte a más de 1.200 iranies, la mayoría de ellos civiles, entre los que se cuentan unas 160 niñas asesinadas tras un bombardeo israelí a una escuela en la ciudad de Minjab, al sur de Teherán. Para justificar los ataques, el presidente Trump ha dicho que Estados Unidos intentó negociar con Irán después de bombardear tres instalaciones nucleares de ese país en junio de 2025, pero que Teherán «rechazó cada oportunidad de renunciar a sus ambiciones nucleares». Eso es falso. Dos días antes del comienzo de los ataques, se había iniciado, bajo los auspicios de Qatar, una nueva ronda de negociaciones. El gobierno iraní, si bien se mantenía firme en su posición de no renunciar a sus programas nucleares para uso civil, parecía dispuesto a dejar de lado el enriquecimiento de uranio con fines militares y estaba dispuesto a aceptar inspecciones del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), encargado de promover la utilización de tecnologías nucleares con fines pacíficos. Trump ha mantenido, sin pruebas, que Irán estaba intentando reconstruir su programa nuclear con fines militares y desarrollando misiles de largo alcance capaces de amenazar a aliados de Estados Unidos y a tropas estadounidenses desplegadas en el Medio Oriente. Pero Rafael Grossi, director de la OIEA afirmó en una rueda de prensa el pasado lunes que, si bien Irán tenía «un programa nuclear muy grande y ambicioso», él no había visto pruebas que sugirieran «un programa estructurado para fabricar armas nucleares» y un informe de mayo de 2025 de la Agencia de Inteligencia de la Defensa de Estados Unidos (DIA) concluyó que Irán seguía a años de producir misiles de largo alcance. En su video para justificar la guerra, Trump habló de la “amenaza inminente” de Irán, de nuevo sin pruebas para respaldar tales afirmaciones. Tradicionalmente, inminencia significa «el último momento posible en que puedes interrumpir un ataque que, de otro modo, llegaría de forma inevitable a tu territorio», explica Marc Weller, académico de derecho internacional de la Universidad de Cambridge. Uno de los debates centrales en derecho internacional gira en torno a cuán estrictamente debe interpretarse el concepto de «inminencia». Algunos expertos sostienen que el ataque debe haber comenzado ya; otros afirman que la defensa anticipada ya estaría justificada si existen pruebas creíbles de que un ataque ocurrirá muy pronto. “Pero no dentro de 10 años” dijo Susan Breau, experta en derecho internacional del Instituto de Estudios Legales Avanzados de Londres, quien además señaló que una defensa legítima requeriría «pruebas irrefutables de un ataque inminente», cosa que no se ha visto antes del ataque a Irán. Por otro lado, analistas internacionales han señalado que la afirmación de Trump de que el programa nuclear iraní había quedado «aniquilado» después de la guerra de 12 días del año pasado parece incompatible con la idea de que Teherán representara una amenaza inminente. Las ramificaciones globales de esta nueva guerra de Trump son preocupantes. Como lo afirma Kenneth Roth, profesor visitante en la Escuela de Asuntos Públicos e Internacionales de Princeton, “Trump ataca a Irán a pesar de su falta de armas nucleares, mientras que perdona a Corea del Norte, que posee 60 o más ojivas nucleares, no será difícil para los gobiernos determinar qué necesitan para defenderse del abusador de la Casa Blanca…”
Investigación de Al Jazeera: el ataque a una escuela de niñas en Irán probablemente fue «intencionado…»
…Una investigación de Al Jazeera plantea interrogantes sobre el ataque más mortífero de la guerra contra Irán, que mató a 165 colegialas y personal docente de la escuela “Shajareh Tayyebeh” (El Buen Árbol) en la ciudad de Minab, en el sur de Irán, la mañana del sábado 28 de febrero. Las autoridades iraníes han cifrado el número final de muertos en 165 personas, la mayoría de ellas niñas de entre 7 y 12 años. Al menos otras 95 personas resultaron heridas en el ataque. La investigación de Al Jazeera sugiere que Israel y Estados Unidos mataron deliberadamente a las colegialas de Minab. El incidente de la escuela Minab no es una excepción en el historial de instalaciones civiles que han sido blanco de los militares estadounidenses e israelíes; más bien, parece enmarcarse en un patrón documentado que se extiende a lo largo de décadas de operaciones y ataques militares, en los que se repite la misma escena: los ataques golpean escuelas, hospitales y refugios civiles, seguidos de una negación inmediata o la transferencia de la culpa a la otra parte, antes de que investigaciones independientes revelen más tarde la falsedad de las afirmaciones oficiales. En abril de 1970, aviones de combate israelíes Phantom bombardearon la escuela primaria Bahr al-Baqar en la gobernación de Sharqia, Egipto, matando a 46 niños de los 130 que estaban en sus aulas esa mañana. Israel afirmó que la escuela era una instalación militar egipcia, y el ministro de Defensa, Moshe Dayan, dijo en ese momento que “los egipcios podrían haber puesto a alumnos de escuela primaria en una base militar”. Pero un piloto israelí que participó en el ataque y fue capturado durante la guerra de octubre de 1973 reveló más tarde que había sido un ataque deliberado y que sabían que era simplemente una escuela. En febrero de 1991, la Fuerza Aérea de Estados Unidos lanzó dos bombas “inteligentes” sobre el refugio civil de Amiriyah en Bagdad, Irak, matando al menos a 408 civiles, la mayoría de ellos mujeres, niños y ancianos. Washington dijo que la instalación había sido convertida en un centro de comando militar, pero Human Rights Watch mostró posteriormente que el edificio tenía marcas claras que indicaban que era un refugio público y que un gran número de civiles lo estaban utilizando durante la campaña aérea. En abril de 1996, el ejército israelí bombardeó el cuartel general de la fuerza internacional Fuerza Provisional de las Naciones Unidas para el Líbano (FPNUL) en la ciudad de Qana, en el sur de ese país, donde unos 800 civiles libaneses se refugiaban en el recinto de la ONU. Ciento seis personas murieron y más de 116 resultaron heridas. Israel afirmó que estaba proporcionando cobertura a una unidad especial que había sido atacada con mortero desde cerca del complejo, pero una investigación de la ONU concluyó posteriormente que el bombardeo israelí fue deliberado, citando grabaciones de vídeo que mostraban un avión de reconocimiento no tripulado israelí sobre el complejo antes de que comenzara el bombardeo. En octubre de 2015, un avión AC-130 estadounidense bombardeó un hospital de Médicos Sin Fronteras (MSF) en la ciudad afgana de Kunduz, matando a 42 personas, entre ellas 24 pacientes y 14 miembros del personal. La organización había proporcionado previamente las coordenadas del hospital a todas las partes en conflicto. La versión estadounidense cambió varias veces, desde describir el ataque como «daños colaterales» hasta afirmar que las fuerzas afganas lo habían solicitado, antes de que el comandante estadounidense reconociera que la decisión fue exclusivamente estadounidense. En la Franja de Gaza, los ataques israelíes a centros educativos han alcanzado un nivel sin precedentes desde octubre de 2023. A principios de 2025, 778 de las 815 escuelas del enclave habían sido destruidas parcial o totalmente, lo que representa aproximadamente el 95,5 % del total. La UNRWA (Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo) informó que cerca de un millón de personas desplazadas buscaron refugio en sus escuelas, que se habían convertido en albergues; sin embargo, al menos 1.000 personas murieron y 2.527 resultaron heridas dentro de estas escuelas hasta julio de 2025. Dos días después del ataque a la escuela de Minab, la primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, presidió una sesión del Consejo de Seguridad de la ONU sobre «la paz e infancia y su seguridad en los conflictos.» «La paz no tiene por qué ser frágil. Se logrará una paz duradera cuando el conocimiento y la comprensión se valoren plenamente en todas nuestras sociedades», aseguró en su intervención la señora Trump, con la que inauguró la presidencia rotatoria de EE.UU., del Consejo de Seguridad durante el mes de marzo. Pero la primera dama no habló de las víctimas infantiles en las hostilidades en el Medio Oriente, ni hizo mención alguna a las niñas asesinadas en la escuela de Minjab ni de los miles de niños que han muerto a consecuencia del genocidio que comete Israel en la franja de Gaza…
Enrique Márquez en Washington…
…El excandidato presidencial Enrique Márquez, estuvo presente la noche del martes 24 de febrero en el Capitolio en Washington, invitado por la Casa Blanca, durante el discurso de Donald Trump sobre el Estado de la Unión. Márquez, quien salió de prisión hace menos de dos meses tras su detención por el gobierno de Nicolás Maduro, expresó sorpresa y gratitud por la invitación. “Muy emocionado con la invitación que me hizo la Casa Blanca. Estoy aquí agradeciendo, nunca me imaginé estar aquí a menos de dos meses de haber salido de prisión, es la verdad”, afirmó. “Tengo todas las esperanzas para Venezuela, lo que está pasando es bueno. Tenemos una oportunidad y esa oportunidad creo que la podemos aprovechar; por lo menos ese es mi compromiso, aprovechar esta oportunidad para construir el país que todos queremos”, declaró a los medios en la capital estadounidense. La presencia de Márquez en el discurso de Trump causó sorpresa en la oposición venezolana y sobre todo en los sectores más radicales, que daban por descontado que la invitada al evento sería María Corina Machado, quien semanas antes había sido recibida por el mismo Trump en la Casa Blanca. Varios analistas se han preguntado por qué Trump eligió para protagonizar ese mediático momento en el Capitolio a un excandidato de centroizquierda que ha apostado por un discurso integrador en Venezuela, en vez de elegir a Machado, que lleva semanas promoviéndose en EE.UU., y hasta le regaló al mandatario la medalla del Nobel de la Paz que le otorgaron el año pasado. Algunos consideran que el gesto buscaría hacer sombra a la líder opositora, por su desmedido afán de protagonismo y porque no estaría completamente alineada con la agenda de Trump para Venezuela, luego de la captura del presidente Nicolas Maduro y su esposa Cilia Flores. Las opiniones abundan. “No parece un giro estratégico, sino una ampliación de interlocutores. Washington ha demostrado que está dispuesto a interactuar con múltiples actores del espectro político venezolano. La invitación a Márquez confirma que la política hacia Venezuela no depende de un solo canal, sino de una estrategia más amplia orientada a estabilización, transición y gobernabilidad”, dijo Diego Area, experto en política exterior y economía y director ejecutivo de Global Americans. Según el investigador del Atlantic Council, Geoff Ramsey, “al final, parece que el Gobierno (Trump) está enviando un mensaje claro: quieren que la oposición encuentre la manera de colaborar con este proceso, no de sabotearlo”. “Quizás por eso la Casa Blanca está repentinamente tan interesada en Márquez, debido a su clara trayectoria a favor de las negociaciones políticas, su rechazo a la violencia y su énfasis en la reconciliación”, indicó a EFE Ramsey. “La Casa Blanca reconoce cada vez más la diversidad de la oposición venezolana, lo cual es alentador. Creo que el presidente entiende que, para que esta estrategia (de las tres fases) tenga éxito, será necesario trabajar con todas las facciones de la oposición venezolana y no elegir favoritismos”, agregó. Para el secretario general nacional del partido Copei, Juan Carlos Alvarado, la presencia de Márquez durante el discurso de Trump, deja un claro mensaje contra María Corina Machado. Alvarado recordó que “han sido precisamente los sectores de la extrema derecha los que impidieron que los Gobiernos de Estados Unidos y de Venezuela tuvieran una comunicación fluida”. El profesor Pablo Aure, secretario de la Universidad de Carabobo, y quien por muchos años fue uno de los principales interlocutores de Machado en la región, opina que la invitación de Márquez al discurso sobre el Estado de la Unión es “ una señal nítida de la Casa Blanca de que la transición venezolana se proyecta hoy sobre la moderación, el diálogo y la reconciliación, no sobre el revanchismo”. “El sectarismo y el culto a la personalidad han devastado a Venezuela y esa dinámica toxica, presente en el oficialismo, ha permeado también a sectores de la oposición que pretenden erigirse como los inmaculados. Son ellos y nadie más. Se han creado verdaderas sectas alrededor del liderazgo de turno bajo la creencia errada de que el futuro del país se decide en una oficina en Caracas o que un solo dedo puede premiar la adulación por encima del mérito”. “Nadie es dueño absoluto de la lucha” dijo el académico en clara referencia a la pretensión de Machado y sus partidarios de venderse como la única opción válida a la hora de un cambio de gobierno en Venezuela…
La destitución de Kristi Noem…
…Este jueves, Kristi Noem, fue destituida como secretaria del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos, por el presidente Trump. La noticia se esperaba tras las caóticas comparecencias de Noem ante el Comité Judicial del Senado. Como responsable de la ofensiva antimigratoria emprendida por la Administración Trump, Noem fue cuestionada por los congresistas —especialmente los demócratas, pero también algunos republicanos— por los abusos en las redadas contra los migrantes y, especialmente, por el asesinato de dos ciudadanos estadounidenses, Renee Good y Alex Pretti, durante operativos en Minneapolis el pasado mes de enero. Noem defendió las acciones de los agentes federales y se negó a rectificar su acusación de los asesinados como “terroristas domésticos”. También se le cuestionó por un polémico contrato publicitario del DHS valorado en unos 220 millones de dólares, en el que ella destacaba de manera personal. La actuación de Noem en las audiencias del Senado habría llevado a personas cercanas al presidente Trump a pedir su destitución. Fue la gota que colmó el vaso, pero la ex gobernadora de Dakota del Sur, siempre generó críticas por su falta de sensibilidad. Precisamente, al frente de la gobernación de Dakota del Sur, se negó a imponer restricciones sanitarias durante la pandemia de la covid-19, en contra de las recomendaciones federales del Gobierno de Biden. Considerada como posible fórmula vicepresidencial de Donald Trump, su posibilidad de ser vicepresidenta se esfumó con la publicación de su autobiografía “Sin vuelta atrás”, en la que contó que había matado de un disparo a su perra de caza de 14 meses llamada Cricket porque era “indomable”, y “menos que inútil” como animal de caza. La confesión produjo críticas bipartidistas, especialmente de defensores de los animales y figuras políticas que cuestionaron su juicio y sensibilidad. Sin embargo, la mala publicidad de Noem no fue suficiente para disuadir a Donald Trump de incluirla en su gabinete una vez que ganó las elecciones presidenciales en noviembre de 2024 y la nombró secretaria de Seguridad Nacional. En ese rol, a finales de marzo del año pasado, su visita a la cárcel de máxima seguridad de Nayib Bukele en El Salvador dejó la que tal vez será la imagen más icónica de su paso por el DHS. Diez días antes de la visita, Estados Unidos había enviado sin debido proceso a esa prisión, el Cecot (Centro de Confinamiento del Terrorismo), a más de 200 venezolanos acusados sin pruebas de ser pandilleros del Tren de Aragua, bajo la Ley de Enemigos Extranjeros del año 1798. Ese había sido el primer gran escándalo de la Administración de Trump en materia migratoria por su flagrante desprecio de las normas legales y su crueldad. Pero en medio de esta tormenta, Noem recorrió el Cecot con las autoridades salvadoreñas y posó para las cámaras frente a las enormes celdas colectivas donde los rapados y tatuados presos de las pandillas salvadoreñas que Bukele mantiene allí sirvieron de telón de fondo. Noem había logrado sobrevivir a ese y otros escándalos y aunque los rumores de su destitución comenzaron a ganar fuerza a principios de febrero, pese a que el presidente había reiterado su confianza en ella en varias ocasiones, hubo una cosa que, según varios reportes, Trump no pudo aceptar y que resultó su sentencia final: una campaña publicitaria de 220 millones de dólares en la que la secretaria Noem, y no el magnate, era la estrella…



