El Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP) no es solo un problema de ginecología, es una condición que impacta directamente el cerebro y las emociones.
La doctora Carmen Clara Mantellini, gineco-obstetra, informó que una revisión científica de 2026 reafirma que el SOP afecta a 1 de cada 10 mujeres, pero lo más alarmante es que el 70% de ellas no lo sabe.
«Estas mujeres suelen vivir años atribuyendo su cansancio, irritabilidad o tristeza solo al entorno, sin saber que existe una base biológica detrás de su malestar», señaló.
Considera fundamental que la mujer entienda que su malestar emocional no es una reacción exagerada. El SOP produce cambios biológicos reales en sustancias como la serotonina y la dopamina, que regulan el ánimo y el estrés. No es sólo estrés, es biología.
El estudio «Polycystic Ovary Syndrome Revisited: Novel Insights and Updates» destaca que el SOP es una condición sistémica.
Además de los síntomas conocidos como acné, ciclos irregulares o aumento de peso, Mantellini señala que el síndrome está íntimamente ligado a:
- Salud Mental: Ansiedad, depresión y baja autoestima.
- Salud Digestiva: Una mayor frecuencia de colon irritable e inflamación abdominal debido a alteraciones en la movilidad intestinal.
- Diversidad Metabólica: Desmintiendo mitos, la doctora aclara que el 50% de las pacientes con SOP son delgadas, por lo que la ausencia de obesidad no descarta el diagnóstico.
Dada la situación de ansiedad que se vive, la Dra. Mantellini aboga por un tratamiento que vaya más allá de la fertilidad o el control del peso. El enfoque moderno debe ser integral e incluir:
- Suplementación inteligente: El uso de Inositol para el equilibrio hormonal y α-lactoalbúmina para mejorar la salud intestinal y la producción de triptófano.
- Medicina Complementaria: La acupuntura se posiciona como una herramienta aliada para regular el desbalance hormonal y reducir el estrés.
- Cuidado del Intestino: Una nutrición antiinflamatoria que conecte la salud digestiva con la estabilidad emocional.
«La salud mental debe estar al mismo nivel que el control hormonal. No podemos seguir tratando el SOP solo en el ecógrafo; debemos tratar a la mujer en toda su dimensión humana y emocional», concluyó Mantellini.
Para conocer más sobre este y otros temas de salud femenina, se invita a la comunidad a leer las actualizaciones y consejos en sus Redes Sociales: @dramantellini



