A un año de la partida del Papa Francisco, la comunidad católica le rindió un homenaje con una solemne Eucaristía en la Santa Iglesia Catedra.
La celebración estuvo presidida por el Arzobispo, S.E. Monseñor Jesús González de Zárate Salas, en compañía del Padre Joel Núñez, párroco de la Catedral, y una nutrida representación de la feligresía valenciana.
Monseñor destacó la profunda carga profética que marcó el Papa, quien llamó a la Iglesia a vivir la radicalidad del Evangelio.
Recordó que entre sus legados están El cuidado de la Casa Común y la responsabilidad ecológica; la fraternidad universal, bajo la premisa de que «todos somos hermanos»; y la atención a la crisis migratoria, como un rostro sufriente de Cristo hoy.
También mencionó que Francisco mostró a los obispos y fieles venezolanos, un afecto que se selló con regalos espirituales invaluables como la canonización del Dr. José Gregorio Hernández y de la Madre Carmen Rendiles.
El Arzobispo elevó una oración pidiendo la intercesión del Papa Francisco por la paz del mundo y el fin de las guerras, instando a los presentes a encontrar caminos de encuentro y reconciliación. Asimismo, pidió que su ejemplo siga ayudando a la Iglesia a fortalecer su espíritu evangélico y misionero.
«Damos gracias a Dios por las enseñanzas que nos dejó el Papa Francisco y por su vida dedicada al servicio de los que no tienen voz. Que su legado de alegría y misericordia siga floreciendo en nuestra Arquidiócesis».



