Desde el 20 de septiembre se comienza a ver en las calles venta de flores amarillas porque surgió la costumbre de regalarlas el 21.
La tradición coincide con el inicio de la primavera en el hemisferio sur y se inspira en la famosa telenovela argentina Floricienta
En la serie emitida en 2004, la protagonista interpretada por Florencia Bertotti tenía el sueño de recibir flores amarillas como muestra de amor, un deseo plasmado en una de las canciones más populares de su banda sonora.
Años más tarde, la tendencia resurgió con fuerza en redes sociales y tanto la fecha como la canción en un fenómeno viral para demostrar afecto, amor romántico, el deseo de compartir la vida con alguien y la ilusión de un futuro juntos.
El color amarillo representa la felicidad, el optimismo, la vitalidad y la bienvenida a nuevos ciclos o buenos deseos, por lo que también se puede regalar a amigos, familiares y compañeros de trabajo.
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