Bajo un nuevo modelo de gestión denominado Parque Industrial Caucho, la antigua instalación de la Goodyear busca recuperar su estatus como motor económico para el estado Carabobo, apalancada por una inversión extranjera que marca el fin de una era de paralización.
Un nuevo modelo de inversión mixta
La recuperación de la planta ha sido posible gracias a la firma de un contrato entre el Fondo de Inversiones Productivas y un consorcio de capitales internacionales que incluye inversionistas de Brasil, China y Bolivia.
- Inyección de Capital: Se estima una inversión superior a los 28 millones de dólares (24 millones de euros).
- Acondicionamiento: Las instalaciones pasaron por un proceso intensivo de recuperación técnica durante los últimos cuatro meses para revertir el deterioro causado desde el cese de operaciones de la antigua filial de Ohio en 2018.
Metas de producción para 2026
El director ejecutivo de la nueva entidad, Christian Cuartas, detalló un ambicioso plan de escalabilidad para este año:
- Primer Trimestre: Se proyecta una manufactura de 25,000 neumáticos mensuales.
- Segundo Semestre: El objetivo es superar las 75,000 unidades al mes.
- Innovación: Por primera vez, la planta fabricará cauchos para motocicletas, un segmento que actualmente depende en un 100% de la importación.
El fin del estancamiento industrial
La planta, fundada originalmente en 1955, fue víctima del colapso del sector automotriz que forzó la salida de gigantes como Ford y General Motors. Tras el cierre de Goodyear en 2018 y varios intentos fallidos de gestión estatal bajo la administración anterior, esta reapertura simboliza un cambio de rumbo hacia la inversión privada protegida.
Con esta reactivación, se espera no solo cubrir la demanda nacional y reducir los costos de reposición para el transporte público y privado, sino también generar cientos de empleos directos en una entidad que históricamente fue el corazón industrial de Venezuela.
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