Desde que el Congo es Congo, desde dentro y desde fuera muchos han explotado sus riquezas hasta el límite y pasando sobre los más elementales derechos de sus habitantes o su naturaleza. Multinacionales avariciosas, vecinos peligrosos y lideres y políticos nacionales e internacionales corruptos saquean sus recursos minerales sumiendo a sus legítimos propietarios, el pueblo congoleño, en una miseria que se alargará por décadas.
El ensayo «Que los derechos humanos no te estropeen un buen negocio» (publicado en 2026 por Julián Gómez-Cambronero Alcolea) es una obra que analiza la contradicción entre el crecimiento económico global y la explotación de recursos humanos y naturales, tomando como ejemplo principal la República Democrática del Congo (RDC).
En el libro se examina cómo la riqueza mineral, forestal y humana del Congo ha sido sometida a lo largo de la historia (desde la época de Leopoldo II hasta las redes extractivas actuales) priorizando el beneficio económico sobre la vida y dignidad de sus habitantes. La obra critica cómo discursos corporativos y gubernamentales promueven la ética en el papel, pero toleran o se benefician de la violencia, la desigualdad y el trabajo en condiciones de explotación en las cadenas de suministro.
Como se lee en la reseña de este trabajo en El País: “Más que una mirada sobre un conflicto lejano, el libro funciona como una invitación incómoda a preguntarnos qué responsabilidades existen detrás del bienestar cotidiano de las sociedades más ricas. Una obra de denuncia que recuerda que la historia del Congo no puede explicarse únicamente desde sus problemas internos, sino también desde las relaciones de poder que lo conectan con el resto del mundo”.



