Indicó que los productos importados concentran alrededor del 85% de la oferta comercial, mientras que la existencia de productos nacionales en los comercios es limitada, según estimaciones del sector.
Considera que uno de los factores clave para equilibrar el mercado sería una revisión de la estructura arancelaria, con el objetivo de nivelar las condiciones de competencia entre el calzado importado y el producido localmente.
Advirtió que sin ajustes en materia de costos, impuestos y política comercial, el sector seguirá perdiendo espacio, pese a contar con capacidad instalada y mano de obra para incrementar la producción.
El desempeño del calzado refleja una tendencia más amplia de la industria manufacturera venezolana, que enfrenta presiones por la competencia externa, limitaciones de financiamiento y un consumo interno aún débil en el país, reseña Unión Radio.



