En un acto conmemorativo por los 200 años del Decreto de Chuquisaca, el presidente de la República, Nicolás Maduro, alzó la voz este viernes para rechazar lo que calificó como planes belicistas que buscan el control de los recursos estratégicos de Venezuela. Bajo la consigna «No a la guerra», el mandatario instó a los pueblos del mundo a rechazar cualquier intento de agresión motivado por la ambición sobre las riquezas naturales.
Rechazo al extractivismo bélico
Durante su intervención, el Jefe de Estado enfatizó que la comunidad internacional y los «pueblos hermanos» permanecen alerta ante las pretensiones de potencias extranjeras de desestabilizar la región para apropiarse de materias primas fundamentales.
«Los pueblos le dicen a los ambiciosos imperialistas: No a la guerra por petróleo, no a la guerra y sangre por tierras, oro, aluminio y tierras raras», subrayó Maduro, vinculando estas amenazas con una visión monopolística del poder global.
Legado ambientalista y valores humanos
El contexto del discurso no fue casual; el Bicentenario del Decreto de Chuquisaca es reconocido históricamente como la piedra angular de la legislación ambiental en el continente. El presidente utilizó este marco para contrastar el modelo de desarrollo actual de Venezuela con los intereses de los grandes capitales:
- Soberanía de recursos: Ratificó que el petróleo, el oro y los minerales estratégicos pertenecen exclusivamente al patrimonio nacional.
- Modelo Social: Defendió un «socialismo sólido» que prioriza la igualdad y los valores humanos por encima de la acumulación de capital y la desigualdad.
- Cultura de paz: Reiteró que el país cultiva una diplomacia de paz que se opone frontalmente a la «codicia del monopolio» y a cualquier conflicto armado derivado de intereses económicos.
Con estas declaraciones, el Ejecutivo Nacional busca consolidar un frente de opinión internacional que blinde la integridad territorial y económica de Venezuela ante las recientes tensiones geopolíticas.
Leer más:



