El municipio Naguanagua en el estado Carabobo se viste de alegría durante sus fiestas patronales para celebrar a Nuestra Señora de Begoña. Cientos de feligreses llenaron la iglesia parroquial y la plaza Bolívar para rendir homenaje a la protectora de la ciudad en una jornada de fe y devoción.
Historia y Celebración del Día de Júbilo
La devoción a la Virgen de Begoña se remonta al 14 de mayo de 1782, cuando Naguanagua fue creada como parroquia eclesiástica. La imagen fue donada por el presbítero Juan Esteban Rodríguez de Lamas, y desde entonces, el 15 de agosto ha sido la fecha para honrarla.
En el marco de esta celebración, la alcaldesa Elizabeth Niño decretó el día como Día de Júbilo Laborable en todo el municipio. La eucaristía principal se celebró a las 10:00 a.m., seguida por una serenata en la plaza Bolívar.
Unión y Fe en las Fiestas Patronales
En la sesión solemne del Concejo Municipal, el presbítero Wilmer Moyetones fue el orador de orden. En su discurso, destacó que las festividades son un momento de unidad para el pueblo de Naguanagua. “Es una fiesta espiritual, es encontrarnos con nuestra madre que nos ama y nos acompaña. Es la fiesta de la fe, de los valores y de la esperanza de un municipio”, afirmó.
La alcaldesa Niño compartió un sentimiento similar, destacando que las fiestas de Begoña son un espacio de reconocimiento de la identidad naguanagüense, un sentimiento que une a sus habitantes. Por su parte, el presidente del Concejo Municipal, Gerardo Ramírez, resaltó que la Virgen «une al pueblo de Naguanagua para construir una sociedad más justa, más unida».
Durante el evento, el Concejo Municipal condecoró al presbítero Wilmer Moyetones y al padre Rafael Enrique Paredes, además de entregar la distinción de Ciudadano Meritorio a Nancy Piña y Ana Sofía Benítez.
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