Las autoridades brasileñas mantienen una investigación abierta en torno al deceso de una joven venezolana ocurrido en el sector Cidade Tiradentes, en la zona este de São Paulo. El caso, que inicialmente fue vinculado a una presunta intoxicación por licor, ha tomado un rumbo complejo tras los primeros reportes de los organismos de salud y las inspecciones policiales.
El incidente y la respuesta médica
La menor presentó complicaciones de salud el pasado jueves después de haber ingerido ginebra junto a un grupo de allegados en la Rua Alfonso Asturaro. A pesar de los esfuerzos del personal médico en un centro de urgencias local, la joven falleció poco después de su ingreso.
Aunque inicialmente se manejó la hipótesis de un envenenamiento por metanol (alcohol adulterado), la Alcaldía de São Paulo, mediante la Coordinación de Vigilancia en Salud, aclaró un punto clave: Las pruebas descartaron la presencia de acidosis en la víctima, un marcador biológico fundamental que suele confirmar la ingesta de alcohol metílico.
Ante este giro, los expertos esperan el informe forense completo para identificar la causa exacta del colapso orgánico.
Operativo en el establecimiento comercial
En el marco de las pesquisas, la policía inspeccionó la licorería donde se adquirió el producto. El procedimiento derivó en la detención del dueño del local, aunque bajo cargos que, por ahora, son ajenos al fallecimiento: Conexiones eléctricas clandestinas y depósito irregular de fuegos artificiales.
Hasta el momento, no se han presentado cargos por homicidio o venta de sustancias nocivas contra el comerciante, a la espera de los resultados toxicológicos definitivos de la autopsia.
Consternación en la comunidad
El suceso ha generado un profundo impacto entre los residentes venezolanos de São Paulo, quienes exigen celeridad en las pruebas de laboratorio para determinar si la bebida contenía otros químicos letales o si existió alguna condición médica preexistente que desencadenara la tragedia.
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