El arzobispo de Valencia, monseñor Jesús González de Zárate Salas, presidió la «madre de todas las vigilias»: la Solemne Vigilia Pascual 2026, y junto al padre Joel Núñez, envió un contundente mensaje de renovación y misión a toda la sociedad carabobeña.
En una noche marcada por el simbolismo y la masiva participación de la feligresía, la Basílica Catedral de Valencia fue el epicentro de la celebración religiosa, este sábado 04 de abril.
El prelado enfatizó que Jesucristo es la luz del mundo y que, en consecuencia, cada cristiano está llamado a ser luz a través de sus acciones cotidianas. «Somos una nueva criatura en el nuevo Adán; tenemos una vida nueva», afirmó.
Durante la liturgia, Monseñor desglosó el sentido de la celebración, definiendo a Cristo como la palabra, la fuente de agua viva y el pan que da vida, elementos que cobran vigencia a través del sacramento del bautismo.
En un llamado directo a la acción, el arzobispo instó a los presentes a no guardar la alegría de la fe. «Lleven esta noticia a los que están lejos y a quienes no se acercan a la Iglesia. Alégrense, no teman en medio de estos tiempos y vayan a anunciar la buena noticia».
Con la renovación de las promesas bautismales y el encendido del Cirio Pascual, la Arquidiócesis de Valencia inicia formalmente el Tiempo de Pascua, reafirmando su compromiso de ser una Iglesia en salida y testimonio vivo de la resurrección.
Con información de @ArquiDValencia



