«En Venezuela hay suficiente capacidad de aulas de clase, sobre todo porque hay escuelas que no están utilizadas al máximo o que se usan sólo en un turno, y se puede abrir el doble turno para que todos los niños puedan estudiar», dijo el ministro del Poder Popular para la Educación, Héctor Rodríguez, al referirse al inicio del año escolar tras ñas afectaciones registradas por el doble terremoto en Venezuela.
Señaló que la prioridad del Gobierno Nacional es resguardar a la comunidad escolar y para ello se implementará un plan de rezonificación y reubicación de estudiantes, educadores y personal administrativo en la infraestructura disponible del sistema público.
En cuanto al proceso de escolarización, el ministro exhortó a los padres y representantes a formalizar la inscripción de sus representados de manera inmediata y aseguró que ningún trámite o falta de documento administrativo podrá ser motivo para negar la matrícula.
«Luego, durante el año administrativo, vamos poniendo al día el expediente que haga falta. Pero por razones burocráticas no puede quedar ningún niño fuera del sistema educativo», añadió..
Cecodap: Derecho a la educación
Por su parte, el abogado Carlos Trapani, coordinador general de la ONG Centros Comunitarios de Aprendizaje (Cecodap), considera que ningún niño, docente, trabajador educativo o cualquier otro debe regresar a un plantel sin una certificación documentada de seguridad, habitabilidad, funcionamiento y servicios básicos de la escuela.
El abogado enfatizó que recuperar el derecho a la educación no consiste únicamente en reparar las paredes de las escuelas, sino que también implica reconstruir la confianza de estudiantes y familias en que los espacios son seguros y que cuentan con protocolos para actuar ante eventuales réplicas.
Trapani alertó que las dificultades para el regreso pueden aumentar en comunidades donde los terremotos profundizaron problemas que ya existían.
Por ello, planteó preguntarse qué estudiantes podrán regresar a las aulas y qué apoyo recibirán quienes viven en comunidades que perdieron viviendas, familiares, servicios o estabilidad emocional.



