Más de 100 muertos y 452 lesionados en hechos viales, según el informe del Observatorio de Seguridad Vial (OSV), correspondiente al mes de octubre de 2025.
El estudio que realiza el OSV en alianza con la Fundación ZOOM, revela que ese mes hubo 314 accidentes de tránsito con una saldo de 123 muertos y 452 lesionados, para un total de 575 afectados, siendo los motorizados los más vulnerables.
De las 123 personas fallecidas, 61 eran motorizados (50% del total). Le siguen conductores de vehículos (13%), ocupantes de vehículos (12%), tripulantes de motos o «parrilleros» (12%), y peatones (11%).
El rango de edad más afectado entre los fallecidos se ubica entre 20 y 24 años, especialmente en el rol de motorizados. Los mayores de 65 años de edad resultaron ser las víctimas más vulnerables en las categorías de peatones, conductores y ocupantes de vehículos.
En cuanto a los 452 lesionados, el mayor número se concentró en jóvenes de 20 a 24 años. Los motorizados se ubicaron nuevamente en el primer nivel de lesionados, con la mayoría de los hechos agrupando a jóvenes de 20 a 29 años y adultos de 30 a 39 años.
El informe resalta la presencia de menores de edad (desde meses hasta la adolescencia) en los registros de lesionados, quienes en muchos casos carecían de medidas de seguridad adecuadas.
Causas principales
El factor humano influyó en la mayoría de los siniestros. El exceso de velocidad es la causa principal en 219 hechos (70,19%), seguido por la impericia (11,22%) y la ingesta de alcohol (1,92%). Las fallas mecánicas (factor vehicular) representaron el 7,37% de los casos.
Los tipos de accidentes más frecuentes fueron las colisiones y/o choques simples (44,90%) y los derrapes de motocicletas (17,20%).
De los 476 vehículos involucrados en los accidentes, las motos estuvieron implicadas en la mayoría de los casos con 253 unidades (53,15%), seguidas por automóviles (24,16%) y camionetas (9,66%). Las motos estuvieron presentes en todas las categorías de accidentes analizadas.
El OSV insiste en que el camino para reducir estos números pasa inevitablemente por la conciencia y la educación vial.
Aboga por la implementación de programas de educación vial de manera constante y reiterativa que involucren a todos los sectores de la sociedad.
Igualmente recalca la vigencia y la obligatoriedad de la Ley de Tránsito Terrestre, cuyo cumplimiento por parte de todos los actores viales —peatones, conductores, motorizados y ciclistas— es la base para una movilidad segura y para proteger la vida en las vías.



