En una revelación que ha sacudido la industria del entretenimiento y las redes sociales, el astro colombiano Maluma decidió mostrar su faceta más vulnerable: A través de su podcast «Las cosas como son», el intérprete de «Hawái» confesó haber atravesado una severa crisis de depresión y ansiedad luego del nacimiento de su hija, Paris, ocurrido en marzo de 2024.
El impacto emocional de la paternidad
Lejos de la imagen de éxito y fortaleza que suele proyectar en los escenarios, el artista de Medellín describió un proceso de «posparto masculino» que lo sumergió en un estado de fragilidad absoluta. Mientras su pareja, Susana Gómez, vivía la maternidad con serenidad, el cantante se enfrentaba a un torbellino de emociones oscuras.
Maluma detalló que experimentó episodios constantes de angustia, preocupación excesiva y un persistente miedo a la muerte.
«Toda la vuelta se revolcó… el posparto lo viví yo», admitió el cantante.
Adiós a la dopamina constante
El artista reflexionó sobre cómo la fama y los estímulos constantes de su vida pasada le impidieron conectar con sus sentimientos durante años.
Reconoció que vivió mucho tiempo envuelto en una «dopamina constante» que camuflaba cualquier rastro de tristeza o vacío.
Actualmente, el cantante asegura estar en un proceso de introspección profunda para entender lo que hay detrás de su mente y su cuerpo, permitiéndose sentir emociones que antes reprimía.
Derrumbando tabúes sobre la salud mental masculina
Con este testimonio, Maluma se suma a la lista de figuras públicas que buscan normalizar la conversación sobre la salud mental en los hombres.
El testimonio de Maluma visibiliza la depresión paterna, reivindicando el derecho de los hombres a mostrarse vulnerables y validando que es normal enfrentar crisis emocionales durante la paternidad.
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