El Ejecutivo Nacional ha elevado una nueva denuncia internacional contra la administración estadounidense, acusándola de ejecutar un «asalto de corsarios» para sabotear la comercialización del crudo venezolano; el presidente Nicolás Maduro calificó estas acciones como una evolución táctica de la campaña de agresión por parte de EE. UU. que el país ha enfrentado durante los últimos seis meses.
Corsarios modernos: El análisis del mandatario
En un pronunciamiento difundido a través de sus plataformas digitales, el Jefe de Estado estableció una distinción histórica para contextualizar las recientes retenciones de buques en aguas internacionales. Según Maduro, la actuación de Estados Unidos no es simple piratería común, sino una estrategia planificada desde el poder central.
El mandatario explicó que, a diferencia de los piratas convencionales, los corsarios actúan bajo el contrato y protección de un «Estado imperial», vinculando directamente a Washington con el secuestro de los activos petroleros nacionales.
El presidente recordó que Venezuela suma ya 25 semanas desarticulando diversas formas de ataque, que incluyen desde operaciones de terrorismo psicológico hasta el bloqueo físico de los cargamentos de hidrocarburos.
Defensa de la soberanía y «revolución profunda»
Acompañando su denuncia con material audiovisual, el presidente Maduro ratificó que estas maniobras externas no detendrán los planes económicos del país. Por el contrario, instó a la población y a las instituciones a fortalecer la defensa de los recursos naturales y la dignidad nacional.
«Venezuela está preparada para acelerar la marcha de la revolución profunda», aseveró el líder nacional, subrayando que la respuesta ante estos incidentes será el blindaje de la soberanía y la continuidad del proceso político interno.
Este nuevo roce diplomático surge en un momento vital para la industria energética, justo cuando PDVSA reporta el cumplimiento de sus metas de producción anual pese a las restricciones logísticas impuestas.
Leer más:



