Luiz Inácio Lula da Silva consiguió este domingo, a punto de cumplir 81 años, la victoria en las elecciones de Brasil con una histórica remontada ante Flavio Bolsonaro.
«Elección matemáticamente definida», expresó el Tribunal Superior Electoral (TSE) tras un escrutinio del balotaje que le dio al veterano político de izquierda el 51,7% de los apoyos por el 48,2% de Bolsonaro, senador derechista, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y ganador de la votación en la primera vuelta.
Con esta victoria histórica Lula tendrá un cuarto mandato al frente del país más grande de América Latina. Nunca en Brasil un candidato que llegó segundo en primera vuelta había logrado imponerse durante el balotaje.
La victoria de Lula frena el giro a la derecha que se estaba dando en América Latina con el respaldo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que había manifestado también su apoyo a Bolsonaro y que en los meses previos se enfrentó con Lula.
El presidente reelecto agradeció a la juventud brasileña «que salió a las calles a defender la democracia» y denunció a las plataformas digitales, que, dijo, favorecieron a su contrincante.
«Esta es una derrota de la mentira y el negacionismo», dijo Lula, que agregó que Brasil no es «el patio trasero de nadie» en referencia a Estados Unidos y a la «injerencia externa» a la influencia que Trump, que apoyó a Bolsonaro.
«Por segunda vez Lula salvó la democracia brasileña», dijo, por su parte, el vicepresidente Geraldo Alckmin.
«Una vez más quiero decir que una vez ganadas las elecciones, ya no tenemos adversarios, gobernaré para los 215 millones de brasileños», afirmó Lula luego de su triunfo con un tono más conciliador.
Su rival, Flavio Bolsonaro, no lo felicitó y anunció que apelará los resultados.



