En un mundo lleno de desafíos, enseñar a los niños a manejar la frustración y los obstáculos es fundamental para su desarrollo. La psicólogo clínico Zullmary Morgado, especialista en el área infanto-juvenil, subraya que la clave para que los niños afronten las dificultades reside en el modelaje parental y la validación emocional.
En una reciente entrevista, Morgado enfatizó que el primer paso para acompañar a los pequeños es «validar» lo que el obstáculo representa para ellos, reconociendo las emociones incómodas que experimentan. «Van a experimentar emociones incómodas, que representa el miedo, la tristeza, la frustración, la incomodidad en sí misma», explica la especialista. Ponerle nombre a estos sentimientos, como la rabia que siente un niño cuando se le cae una torre de bloques, facilita su gestión.
Más allá del «Tú puedes con todo»
La experta desaconseja el enfoque de «vamos, tú puedes con todo», ya que introduce un ideal de perfección. En su lugar, propone reconocer que el niño «va a sentir que ese obstáculo es más grande», pero eso es solo un sentimiento momentáneo. Este aprendizaje comienza desde el primer año de vida, observando y nombrando la frustración cuando el juego no resulta como se esperaba, e incentivando la constancia con una pausa para luego retomar.
El «Morralito» Emocional del Adulto
Morgado hace un llamado a los padres y cuidadores: si el adulto no sabe manejar su propia frustración o incomodidad ante la corrección, no podrá enseñarlo. «Hablamos de hacernos cargo de nuestro propio morralito de emociones», enfatiza.
Un modelo parental efectivo implica verbalizar la frustración de forma constructiva, por ejemplo, reconociendo la rabia por un trabajo perdido en la computadora, pero pensando en alternativas para solucionarlo, mostrando que «el obstáculo no representa el fin, sino una oportunidad para hacer las cosas distintas».
Dejar de buscar culpables
La psicólogo alertó sobre el riesgo de trasladar a la vida adulta la tendencia infantil a «buscar culpables» («el tonto juego no funcionó», «quién puso la silla aquí»), en lugar de hacerse responsable. Por ello, la crianza debe centrarse en celebrar el esfuerzo y no solo el resultado.
Recomendaciones para la Gestión Emocional
- Opciones de Descarga: Enseñar al niño opciones concretas para liberar la rabia, como dibujar o rayar una hoja.
- Narración Constructiva: Utilizar cuentos o relatos, como el libro escrito por Morgado, donde se narra la historia de una niña que, ante la frustración, aprende que la incomodidad es temporal y que tiene la fuerza interior para superarla.
- Discurso Objetivo: Cuando el niño dice «no lo voy a poder hacer», el discurso del adulto no debe estar «sobrecargado de elogios», sino de objetividad: «la vida va a tener obstáculos y yo no te voy a negar que te va a incomodar, pero yo te voy a recordar que tú tienes dentro de ti la fuerza para poder afrontarlo, aceptarlo y superarlo».
- Etapa Crucial: 6 a 8 años
Si bien la influencia comienza desde bebés, Morgado destaca la etapa a partir de los 6, 7 y 8 años como crucial, ya que los niños tienen otro tipo de razonamiento, preguntas más complejas y mayor capacidad para debatir. Es en este momento donde los padres deben estar «con todas las cartas en la mesa» para responder a sus cuestionamientos.
La psicólogo concluye que «la vida es un sube y baja» y que la formación y el apoyo profesional son esenciales para que los padres puedan acompañar a sus hijos en el crecimiento, proporcionándoles las herramientas para afrontar cada dificultad.
Para contactarla:
- Instagram: @psiczullmarymorgado
Leer más:



