La Fiscalía colombiana judicializó este martes a un menor de 15 años por el atentado contra el precandidato presidencial y senador Miguel Uribe Turbay, ocurrido el fin de semana durante un mitin político. El joven, señalado de disparar al político en la cabeza, rechazó los cargos de tentativa de homicidio y porte ilegal de armas de fuego. Fue detenido momentos después del ataque mientras huía.
Estado de salud de Uribe Turbay y la investigación en curso
Miguel Uribe Turbay continúa en estado crítico tras la intervención quirúrgica a la que fue sometido por recibir varios disparos, incluyendo en la cabeza. La Fundación Santa Fe de Bogotá, donde está internado desde el sábado, informó este martes que «en esta franja de complejidad se encuentra estable y las intervenciones realizadas en estas horas recientes mantienen su condición».
Las autoridades investigan el móvil del ataque y manejan un amplio espectro de hipótesis, desde un intento de afectar a miembros de la oposición hasta un movimiento para desestabilizar el gobierno. Sin embargo, aún no se ha señalado al presunto autor intelectual. El juez impuso una medida de «internamiento preventivo en centro especializado» al detenido, dado que por ser menor de edad no corresponde su traslado a una cárcel.
Conmoción nacional y llamado a la calma
El país sudamericano se encuentra conmocionado por el atentado, que evoca las oscuras épocas en que los cárteles del narcotráfico asesinaban a candidatos presidenciales y figuras de alto perfil. El ataque a Uribe Turbay, un fuerte opositor al gobierno izquierdista de Gustavo Petro, ocurre a menos de un año de las elecciones presidenciales de 2026 y ha generado preocupación por la seguridad de los demás precandidatos, algunos de los cuales han cancelado sus eventos de campaña de manera preventiva.
Desde las afueras de la clínica, la esposa de Uribe Turbay, María Claudia Tarazona, hizo un llamado a la unión y la calma. «Hago un llamado a cada uno de los sectores, a todos los grupos políticos, a los grupos armados, a cada sector y cada rincón de este país a que sanemos a Colombia, que nos unamos», dijo a la prensa, asegurando que el precandidato «es un guerrero, sigue luchando por su vida».
Petición por un proceso electoral pacífico
La estatal Defensoría del Pueblo, la Iglesia católica, Naciones Unidas y la misión de apoyo al proceso de paz en Colombia de la Organización de Estados Americanos (OEA) emitieron este martes un llamado conjunto a los partidos políticos y precandidatos independientes para que se comprometan a lograr un proceso electoral pacífico.
Invitaron a adoptar una «política de no violencia», que incluya medidas para erradicar cualquier acto de este tipo, fomentar el respeto por las ideas opuestas y evitar un lenguaje ofensivo, discriminatorio o que incite al odio.
Javier Garay, doctor en Ciencia Política y docente de la Universidad Externado de Colombia, comentó a The Associated Press que, aunque el ataque a Uribe Turbay recuerda los asesinatos de candidatos de los años 80 y 90, la coyuntura actual tiene matices diferentes. «En esa época había un temor constante por la amenaza terrorista, pero se sabía que la fuente era ‘externa’, al ser el cartel de Medellín», señaló Garay. «Mientras que ahora vemos una polarización desde el punto de vista político e ideológico, por lo que la noción es diferente», explicó.
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