El Gobierno se Maduro denunció la venta de Citgo Petroleum Corporation por parte de un tribunal de Estados Unidos, lo que considera un robo.
Al respecto la vicepresidenta de la República, Delcy Rodríguez, aseguró que fue una acción ejecutada junto a sectores de la extrema derecha, como parte de una operación de saqueo de los activos de todos los ciudadanos.
Dijo que el Gobierno de Venezuela rechaza la decisión adoptada en el procedimiento judicial de ‘venta forzosa’ de CITGO que ha sido ejecutado por las autoridades de los EEUU.
Reiteró que Venezuela no reconocerá esa venta forzosa y seguirá adoptando las medidas necesarias para que los que despojan reciban responsabilidades penales.
«Seguiremos adoptando las medidas a su disposición para garantizar que los promotores y ejecutores del despojo de CITGO respondan ante la justicia (…) incluida la responsabilidad internacional de entes extranjeros que se prestaron para este despojo», enfatizó.
Considera que esto va en perjuicio de los intereses de Venezuela y sus entidades, y que constituye un vulgar y bárbaro despojo de un activo venezolano a través de un procedimiento fraudulento.
Señaló que tanto Venezuela como Pdvsa fueron excluidas de los procedimientos y se les impidió el derecho a la defensa con la excusa de decir que desconocen a las autoridades venezolanas, la cual acusó de haber sido creada para «robar activos estratégicos del país».
La funcionaria también afirmó que este hecho representa un nuevo episodio de la agresión multiforme que se hace desde EEUU contra Venezuela en complicidad con los opositores María Corina Machado, Edmundo González Urrutia, Juan Guaidó, Julio Borges, Carlos Vecchio, José Ignacio Hernández y los miembros de la Asamblea Nacional de 2015, «quienes han pretendido usurpar los activos e instituciones de Venezuela».
Rodríguez refirió que este «vulgar robo pasará a la historia como evidencia potente y patética de que en EEUU no se respetan ni garantizan las inversiones extranjeras».



