Aunque sería como última instancia el Gobierno de Bolivia evalúa declarar estado de excepción, para resolver los bloqueos que mantienen paralizada la red vial nacional desde hace 28 días.
El ministro de la Presidencia, José Luis Lupo, informó que se mantiene el diálogo como su estrategia principal, pero no descartan declarar un estado de excepción para restaurar el orden; sin embargo esto será evaluado según la oportunidad y la necesidad» del momento político.
Ratificó que tanto el líder de la Central Obrera Boliviana (COB), Mario Argollo, como el dirigente de la Federación Campesina Túpac Katari, Vicente Salazar, podrán participar en un encuentro a pesar de enfrentar órdenes de aprehensión por los cargos de instigación pública a delinquir y terrorismo, como una señal de buena voluntad para destrabar el conflicto.
No obstante, las organizaciones en protesta mantienen posturas divididas sobre el proceso de diálogo, y a las demandas de sectores sindicales, mineros, indígenas y campesinos, que exigen la renuncia del mandatario y la derogación de sus reformas, se suma la presión de sus propios aliados políticos.
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