El nuevo presidente de Chile, José Antonio Kast, decidió darle un freno a la migración ilegal, con la implementación de varias medidas.
Una de estas medidas es el Plan de Escudo Fronterizo que incluye la construcción de un muro en la región de Arica y Parinacota, zona limítrofe con Bolivia y Perú.
Esta acción, además de ser una promesa en su campaña, forma parte de uno de los seis decretos que firmó el mandatario luego de tomar posesión del Palacio de La Moneda, sede del ejecutivo chileno.
El plan contempla la construcción de vallas de cinco metros de altura con cercos electrificados y zanjas de tres metros de profundidad.
También se implementará vigilancia las 24 horas con drones autónomos equipados con reconocimiento facial; y se dispondrá de cámaras térmicas para detectar cualquier ingreso irregular en tiempo real ahora.
Igualmente el presidente de Chile ordenó la creación de una franja de exclusión de 10 kilómetros, donde cualquier persona sin documentos podrá ser detenida y deportada de inmediato.
El Gobierno chileno también aspira a que el Congreso apruebe una ley que califique como delito la entrada al país sin la documentación requerida.



