Una de las figuras más singulares y queridas del cine estadounidense, Diane Keaton, falleció en California a la edad de 79 años. El deceso fue confirmado este sábado por un portavoz de la familia a la revista People. Los allegados de la estrella han solicitado discreción total durante este momento de luto.
Keaton, cuyo estilo inconfundible y talento trascendieron las pantallas, se consolidó como un ícono de la gran pantalla a partir de la década de 1970. Su fama mundial se disparó gracias a su papel como Kay Adams-Corleone en la legendaria trilogía «El Padrino». Simultáneamente, se convirtió en la musa predilecta del director Woody Allen, forjando una colaboración clave que incluye títulos como «Manhattan» y que la llevó a la cima: en 1977, conquistó el Premio de la Academia a Mejor Actriz por su aclamada interpretación en ‘Annie Hall’.
La prolífica carrera de la actriz abarca décadas, destacando también en comedias románticas como «El club de las primeras esposas» y la popular «Alguien tiene que ceder», esta última dirigida por Nancy Meyers, con quien mantuvo múltiples colaboraciones.
Nacida en Los Ángeles en 1946, la artista mostró un temprano interés por el teatro. Tras dejar sus estudios de arte dramático, se trasladó a Nueva York. Su debut profesional ocurrió en Broadway con el musical ‘Hair’ en 1968, seguido un año después por la obra «Play It Again, Sam» de Woody Allen, actuación que le valió una nominación a los premios Tony. Su primera aparición cinematográfica fue en 1970 con la película «Lovers and other strangers».
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