Aunque las prácticas de meditación y ‘mindfulness’ son ampliamente promocionadas por sus beneficios, un número creciente de estudios científicos y testimonios señalan que no están exentas de riesgos para la salud mental. Reportes indican que estas técnicas pueden provocar ansiedad, depresión y, en casos extremos, episodios psicóticos.
Riesgos Documentados a Través del Tiempo
Los posibles efectos adversos de la meditación no son un descubrimiento reciente. Textos budistas de hace más de 1.500 años ya advertían sobre síntomas de despersonalización y estados cercanos a la psicosis. En 1976, el psicólogo Arnold Lazarus alertó que la meditación sin supervisión podría generar «graves problemas psiquiátricos».
Investigaciones más recientes confirman estas advertencias. Una revisión de 40 años de estudios, publicada en 2020, identificó la ansiedad y la depresión como los problemas más comunes. Además, una investigación de 2022 con casi mil meditadores en EE.UU. reveló que más del 10% sufrió efectos adversos que impactaron su vida diaria por al menos un mes, incluso en personas sin antecedentes de salud mental.
Riesgos de la Meditación y el ‘Mindfulness’
A pesar de estas señales de alarma, la industria del ‘mindfulness’ sigue expandiéndose, moviendo más de 2.200 millones de dólares solo en EE.UU. Críticos como el profesor Ronald Purser describen este fenómeno como una «espiritualidad capitalista», donde el foco en el negocio minimiza las advertencias sobre los riesgos.
Además, estudios de gran escala no han logrado respaldar por completo los beneficios prometidos. Una investigación de 2018 con 8.000 escolares británicos concluyó que el ‘mindfulness’ no mejoró su bienestar y, en aquellos con riesgo de problemas de salud mental, incluso los empeoró. Por ahora, los expertos coinciden en que se necesita más investigación para establecer protocolos de seguridad claros, y que es crucial informar al público de que la práctica puede, en algunos casos, ser perjudicial.
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