Dos semanas después de que el príncipe Andrés anunciara su intención de renunciar a sus honores reales, el rey Carlos III formaliza la retirada de títulos y tratamientos. La decisión también incluye la orden de desalojo de su residencia oficial, la imponente Royal Lodge.
Cese de Títulos y Notificación de Desalojo
Según un comunicado reseñado por la prensa, el príncipe Andrés dejará de ser conocido por sus títulos reales y será referido como Andrew Mountbatten Windsor. La medida más contundente, sin embargo, se centra en su vivienda:
Se ha enviado una notificación formal para rescindir el contrato de arrendamiento de Royal Lodge, la mansión de 30 habitaciones que el príncipe habitaba y que estaba protegida por un contrato con The Crown State.
Andrés deberá mudarse a un alojamiento privado, ya que el rey desea que deje vacante la residencia, considerada de una categoría superior a la que le correspondía tras su retiro de la vida pública en 2019.
La Casa Real subrayó que estas acciones son «necesarias» a pesar de que Andrés «continúa negando las alegaciones contra él» en relación con su vínculo con Jeffrey Epstein. El comunicado enfatizó la solidaridad de la monarquía con «las víctimas y supervivientes de cualquier tipo de abuso».
Impacto Familiar y Próximos Pasos
El primer movimiento formal de Carlos III implica el envío de órdenes reales al Lord Canciller para la retirada del ducado de York, el título de príncipe y el tratamiento de Alteza Real. Se espera que Andrés no oponga objeción a este proceso.
Es importante destacar que esta decisión no afecta a las hijas de Andrés, las princesas Beatriz y Eugenia, quienes mantienen sus títulos. El rey Carlos III consideró vital que cualquier medida contra su hermano dejara indemnes a sus sobrinas, consideradas activos importantes para la monarquía.
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