El doble homicida de Santa Rosa, Roberto Salas, conocido como «El Cheo» era santero y, además de su rabia porque Vanessa Centeno había decidido terminar la relación, estaba furioso porque habían sacado sus santos de la casa, por eso fue a matarla y también disparó contra el tío de ella.
Este detalle se conoció la noche de este lunes. Cheo dejó una carta pegada en la nevera donde se puede leer “Soy un buen hombre, pero perdí todo por traición, pero lo peor fue haberse metido con mis santos, esa fue la gota que derramó el vaso, perdí todo por la envidia y la traición”.
Luego de cometer el crimen, el sujeto le pidió a su hija menor papel y lápiz para hacer el escrito y dejó la nota pegada a la pared justo detrás del cadáver de Vanessa.
El delincuente sigue prófugo, armado y es considerado de alta peligrosidad, reseña Notitarde.
Madre detenida
La madre fue detenida por complicidad, ya que lo acompañó hasta la vivienda y fue la que tocó la puerta. Como era su abuela la niña le abrió y no sospecharon que con ella estaría Cheo con esas intenciones.
El hombre entró y la mamá se fue. Luego de eso la niña se sentó en las piernas de la mamá y aún así el sujeto sacó el arma y disparó en el cuello a la mujer, y después al tío Orlando. No conforme con eso tomó un cuchillo y se ensañó contra ambos, según publicó Heberlizeth González.
Pidió veneno para quitarse la vida pero como no consiguió le dejó dinero a los niños y huyó. Una comisión fue a la cada de la madre de Cheo y detuvo.



