Clientes de varios establecimientos comerciales de Valencia han denunciado que los encargados de dichos negocios se niegan a recibir billetes de dólares que presentan desgastes, están manchados, rayados o que tengan pequeñas roturas.
Los denunciantes también reclaman la falta de vuelto cuando cancelan con divisas en efectivo. “Nunca tienen cambio” dijeron varios clientes. O entregan el vuelto en bolívares vía pago móvil. El problema se agudiza en algunas estaciones de gasolina donde solo reciben dólares y no tienen cambio, por lo que el usuario termina pagando más por el “redondeo”,
Entre los establecimientos comerciales más denunciados por los clientes se encuentra la cadena de farmacias Farmatodo. Hace unos dos años, a raíz de las numerosas denuncias que se hicieron contra esa cadena, ejecutivos de la empresa tras conversaciones con representantes del Ministerio de Comercio, acordaron crear un sistema de vuelto en divisas para el funcionamiento al 100% de sus cajas, luego de que numerosos clientes reclamaran que la empresa no ofreciera cambio en dólares o no aceptara billetes desgastados. En aquella oportunidad Farmatodo también ajusto el precio a más de 400 productos previa revisión por parte de la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (SUNDDE), pero en los últimos meses clientes de Farmatodo en Valencia, y específicamente del local situado en el Paseo Cuatricentenario, a la altura de la urbanización El Bosque, han denunciado la falta de cambio al pagar en divisas y que no aceptan billetes rayados, desgastados y hasta con ligeros detalles derivados de su uso. Y en la estación de gasolina de Campo Alegre, en el mismo Paseo, a la altura de Los Nísperos, también se niegan a recibir billetes “en mal estado” como se lee en los avisos colocados en los distribuidores. “Si se lo recibo, el jefe me lo descuenta” es la respuesta que dan los trabajadores de esa estación cuando los clientes reclaman por la negativa a recibir billetes que a juicio del “bombero” se encuentran deteriorados.



