El Papa León XIV intensificó su llamado por la paz en Ucrania, exigiendo un alto el fuego inmediato y el fin de las hostilidades ante los constantes ataques rusos.
Durante el rezo del ángelus en la plaza de San Pedro, el Pontífice ha enfatizado que «la paz en Ucrania no puede posponerse», abogando por el diálogo y la justicia, calificando la guerra como una derrota que destruye vidas.
«Cuántas víctimas, cuántas vidas y familias destrozadas, cuánta destrucción, cuánto sufrimiento indecible. Cada guerra es realmente una herida infligida a toda la familia humana, que deja tras de sí muerte, devastación y un rastro de dolor que marca a generaciones. La paz no puede posponerse», dijo el Papa recordando que se cumplen los cuatro años de la guerra en Ucrania tras la invasión rusa.
«Renuevo con fuerza mi llamamiento: que callen las armas, que cesen los bombardeos, que se llegue sin demora a un alto el fuego y que se refuerce el diálogo para abrir el camino a la paz», subrayó el prelado.
León XIV invitó a todos «a unirse en la oración por el martirizado pueblo ucraniano y por todos los que sufren a causa de esta guerra y de todos los conflictos del mundo, para que brille en nuestros días el tan esperado don de la paz».



