Más allá de la presentación de casas de moda y sus diseños, en la película “El diablo viste a la moda 2” se presentan los desafíos del periodismo ahora en la era digital.
Meryl Streep, Anne Hathaway, Emily Blunt y Stanley Tucci vuelven a unirse ahora en una nueva etapa.
Tras ser despedida junto a sus compañeros del medio de comunicación social donde trabajaba como periodista de investigación, Andy regresa a trabajar con Miranda, pero esta vez como jefe de redacción de la revista que ahora es digital, adaptándose a los nuevos tiempos y causando preocupación por el contenido llamativo y la cantidad de lectores.
La jefe sigue siendo perversa, imponente, dura y perfeccionista ante sus empleados, pero más sumisa ante sus superiores y clientes publicitarios, un tanto preocupada sobre mantener su trabajo y ser ascendida dentro de la cadena.
Esto último no llegó a ser anunciado, pues el día que lo haría, el presidente de Runway, Irv Ravitz, interpretado por Tibor Feldman, murió.
Fue una escena que el director David Frankel describió como un recurso dramático deliberado.
Tras la muerte de Ravitz crece la preocupación en Miranda Priestly y la carismática y muy comprometida Andy busca la manera de ayudar, a pesar de lo poco abierta y agradecida que es su jefe.
Finalmente, se logra el objetivo, mantener la revista y sus puestos, ante lo cual Miranda se muestra algo agradecida para luego volver a retomar su carácter autoritario, crítico, exigente, pero respetada por su entrega y profesionalismo.
En toda esa historia, vemos de cerca la lealtad de unos, y la deslealtad y deseos de venganza de otros; los que no valoran un legado y quienes aprovechan las situaciones. También la resignación, lo difícil de adaptarse a los cambios, y el espíritu de resiliencia de otros ante los desafíos del periodismo.
Pero no les daré más detalles para que vayan a cualquier sala de cine del país a ver la película y puedan tener su propia apreciación. @mariatorresperiodista



