“Yo simplemente quiero irme en paz y dejar de sufrir”, dijo la joven española Noelia Castillo Ramos cuando comenzó su proceso de solicitud de eutanasia, el cual se cumplió este jueves, 26 de marzo.
Castillo estuvo varios años entre disputas legales y un fuerte conflicto familiar, mientras soportaba dolor constante, asilamiento y la imposibilidad de proyectarse un futuro.
Todo comenzó el 4 de octubre de 2022, cuando la joven fue víctima de una agresión sexual múltiple. A raiz de este hecho, intentó quitarse la vida lanzándose del quinto piso de un edificio.
En ese momento no logró su deseo de morir, en cambio quedó con una lesión medular irreversible que derivó en una paraplejia total.
No se podía mover de la cintura hacia abajo y sufría de dolores crónicos e incontinencia, por lo que en el 2024 solicitó la eutanasia.
Su pedido fue aprobado por los organismos médicos correspondientes, incluyendo la Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña, que consideró que cumplía con todos los requisitos legales, pero luego surgió una disputa judicial porque su padre se oponía, lo que retrasó el proceso.
Finalmente, el Tribunal Constitucional rechazó los planteamientos de la familia al no encontrar vulneración de derechos fundamentales.
El conflicto escaló finalmente hasta el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que en marzo de 2026 también desestimó una medida cautelar para frenar el procedimiento, dejando firme la decisión. La joven murió a los 25 años de edad.



