Este martes, 14 de abril, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, emitió las Licencias Generales 56 y 57, con las que amplía el margen de operaciones económicas y financieras con instituciones venezolanas, incluido el Banco Central de Venezuela (BCV).
Estas medidas representan un nuevo paso dentro del proceso de flexibilización de sanciones que Washington ha venido aplicando en 2026, en medio de cambios políticos en el país y un mayor acercamiento con el gobierno encargado de Delcy Rodríguez.
La licencia 56 autoriza a empresas y actores económicos a negociar y suscribir “contratos contingentes” para futuras operaciones comerciales en Venezuela.
Esto significa que las compañías pueden avanzar en acuerdos, inversiones o proyectos, aunque su ejecución final dependerá de una autorización posterior de la OFAC.
Sin embargo, la licencia mantiene restricciones importantes, entre estas que no se permiten pagos en oro ni en criptomonedas; se prohíben transacciones vinculadas con países como Rusia, Irán o Cuba; y las operaciones siguen sujetas a supervisión y aprobación estadounidense.
Licencia General 57 , en cambio, autoriza una amplia gama de operaciones financieras con el Banco Central de Venezuela y con los principales bancos estatales.
Se permitirá transferencias en dólares, apertura y manejo de cuentas, otorgamiento de préstamos, procesamiento de pagos de nómina y pensiones.
Esta autorización incluye a instituciones como el Banco de Venezuela y el Banco del Tesoro, lo que podría facilitar transacciones tanto del sector público como de particulares vinculados a estas entidades.



