Aficionados protagonizaron disturbios en Argentina tras la final del Mundial en la que quedó campeón el equipo de España, situación por la cual hubo 15 detenidos y siete policías heridos.
El centro de Buenos Aires se convirtió en el escenario de una «batalla» entre manifestantes y policías, cerca de la zona del Obelisco.
Los disturbios comenzaron con el lanzamiento de piedras y botellas contra los agentes desplegados en el lugar, pocas horas después de que la selección de Argentina cayera 1-0 contra España.
España ganó 1-0 a Argentina y se coronó campeona
Las autoridades continúan evaluando los daños ocasionados durante los enfrentamientos.
A pesar del resultado, el presidente argentino, Javier Milei, anunció a través de sus redes sociales que el Gobierno declarará festivo el día en que la selección regrese al país para rendir homenaje al equipo por el subcampeonato del mundo.
El Ejecutivo pretende reconocer el esfuerzo del combinado nacional, que volvió a disputar una final mundialista y firmó un campeonato de gran nivel pese a quedarse a las puertas de revalidar el título.



