Una estudiante del Centro de Formación de Tropas Profesionales de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), ubicado en la extensión Corumbos, estado Yaracuy, fue detenida el pasado miércoles 12 de noviembre. La joven de 19 años es investigada por el presunto infanticidio de su hijo recién nacido, cuyo cuerpo fue hallado en un basurero de las instalaciones.
Detalles del Suceso
Según la información reportada por el medio Yaracuy Al Día, la joven dio a luz al neonato, con más de 35 semanas de gestación, dentro de las instalaciones del centro de formación, situado en la parroquia Salom del municipio Nirgua.
Tras el alumbramiento, se conoció que la estudiante presuntamente arrojó el cuerpo del recién nacido a una papelera, que posteriormente fue vaciada en el basurero del recinto.
Intervención y Traslado
El medio detalla que, al parecer, compañeras de la detenida que se encontraban en el basurero detectaron al infante envuelto y en movimiento. Pese a que el neonato fue entregado a la joven, ella presuntamente lo rechazó y lo arrojó nuevamente a la basura.
La situación fue advertida por un superior en el transcurso del miércoles, quien actuó de inmediato. El oficial intentó socorrer al recién nacido y procedió a trasladar tanto al infante como a la estudiante al Hospital Padre Oliveros de Nirgua. Lamentablemente, el niño ingresó al centro de salud sin signos vitales.
Inicio de la Investigación
Ante la gravedad del caso, el personal médico notificó lo ocurrido a funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) de la Delegación Municipal Nirgua. Los agentes iniciaron las diligencias de investigación, que culminaron con la inmediata detención de la mujer.
Yaracuy Al Día también destacó que, presuntamente, varias compañeras de la detenida se encuentran bajo investigación, ya que habrían sido testigos de los hechos.
Según los testimonios, la joven manifestó tener fuertes dolores estomacales y de vientre, indicando que se debía a su ciclo menstrual, y se encerró en el baño por más de una hora. Tras la insistencia de sus compañeras, solo les pidió un paño y, al poco tiempo, salió del sanitario llena de sangre y arrojó una papelera al vertedero, donde se produjo el hallazgo del bebé.



